José Salazar/Milenio Novedades
MÉRIDA.- Debido a la alta incidencia de sobrepeso y obesidad que prevalece en Yucatán, recientemente han ido en incremento los casos de hígado graso en niños y adolescentes, que consiste en la acumulación excesiva de grasa dentro del hígado de gente que no consume alcohol.

Gerardo Sagols Méndez, gastroenterólogo pediatra, explicó que últimamente también se ha visto, como consecuencia de lo anterior, una peor evolución de hígado graso a fibrosis en la población infantil y adolescente en comparación al adulto.

“Vemos niños y adolescentes con obesidad severa. Esto no ocurría en décadas pasadas. Esto se debe a que muchos presentaron una exposición intrauterina a obesidad y resistencia a la insulina materna (por diabetes gestacional en la madre), que los programa metabólicamente a mayor riesgo de obesidad y complicaciones secundarias a la misma gordura”, explicó el especialista de la Clínica de Mérida.

La fibrosis hepática causa disminución del flujo sanguíneo a través del hígado y acumulación de tejido cicatricial. Sin tratamiento, la fibrosis de hígado puede llevar a cirrosis, fallo hepático y cáncer de hígado.

El doctor Sagols detalló que el hígado graso se encuentra fuertemente asociado a la obesidad, convirtiéndose, en lugares donde existe un alto índice de obesidad infantil (como es el caso de Yucatán), en la enfermedad hepática crónica más común en niños.