MÉRIDA, Yuc.- En Yucatán los índices de obesidad son alarmantes ya que en lo que llevamos de 2017 los casos se han disparado.

De acuerdo con la Secretaría de Salud Federal, hasta el 11 de noviembre se habían diagnosticado 18 mil 92 casos de obesidad. En 2016, en la misma fecha se llevaban 8 mil 720, por lo que el incremento de esta cifra es más del doble (107 por ciento).

Ante esto, tras un año de la declaratoria de emergencia sanitaria por Epidemia de Obesidad en el país emitida por la Secretaría de Salud Federal, el Grupo de Estudio en Bioética para el Sobrepeso y Obesidad hizo un llamado a los actores involucrados para proporcionar una correcta atención de esta epidemia, utilizando los recursos, métodos y procedimientos científicos, con los cuales cuentan las diversas especialidades médicas.

Derivado del análisis previo y consensado, surge el movimiento nacional “Ciencia en Obesidad”, el cual convoca a los Profesionales de la Salud en todas sus especialidades, a realizar con ética una acción básica de la medicina: diagnosticar, comunicar y referir correctamente a quien vive con obesidad, esto, sin importar se trate de un médico de primer nivel, especialista o cualquier otro actor de un equipo multidisciplinario involucrado en el buen cuidado de la salud del mexicano.

México necesita bajar de peso y dejar de estar dentro de los países con más personas obesas, no se trata sólo de un estilo de vida, de dieta o ejercicio, sino de ayuda multidisciplinaria donde los médicos son un factor clave para ello y los mexicanos conozcan opciones eficaces y reales para tener una mejor calidad de vida”, aseveró en entrevista Víctor Huggo Córdova Pluma, Miembro numerario de la Academia Nacional Mexicana de Bioética A.C. y Ex Presidente del Colegio de Medicina Interna de México.

Reiteró su preocupación por la epidemia mundial de sobrepeso y obesidad, se ha convertido en uno de los más grandes retos para la sustentabilidad del sistema de salud pública en México, no sólo por los altos niveles de incidencia, sino por los costos sociales y económicos que representan para el país, la familia y la persona que los vive.

Es bien sabido que la comida yucateca es alta en grasas. 

Córdoba Pluma instó a los profesionales de la salud que tienen la oportunidad de entrevistarse con un paciente a “que se den el tiempo para brindar el diagnóstico de sobrepeso y obesidad, para comunicárselo de manera asertiva y para que pueda orientarlo al programa ideal de salud, ya sea mediante un sistema público o privado. Así de sencillo, pero así de complejo”, apuntó.

Trabajo conjunto 

Los esfuerzos de este grupo están centrados en visibilizar que el control de la obesidad no es un problema individual, sino que requiere de un esfuerzo conjunto y oportuno que permita influir en la problemática para combatir frontalmente la epidemia y salvar más vidas a través de la prevención de esta enfermedad y otros padecimientos crónicos relacionados como la diabetes y la hipertensión arterial.

Por su parte, Antonio González Chávez, Esp. Medicina Interna, Coordinador del Grupo de Estudio Mexicano del Síndrome Metabólico y Ex - presidente de la Federación Mexicana de Diabetes (FMD), dijo que “hablar de obesidad es hablar de seriedad, solicitó referirse al paciente como una persona que vive con obesidad”.

“Tenemos que empoderarnos y empoderar al paciente, si nosotros como médicos no le hablamos claro al paciente, nuestra información no estará siendo útil. Es tema de comportamiento social y costumbres, sin que haya conciencia o esfuerzo. Hablar de empoderar al paciente no es sencillo, son pasos para lograr este proceso donde se requiere de información y donde a veces existe la desinformación en obesidad, hay mitos, no hay coordinación entre médicos y por lo tanto el paciente no se involucra y no colaborará. Si no hacemos el punto particular de aterrizarlo a la realidad, se están perdiendo esfuerzos”, finalizó.

Más mujeres

De los 18 mil 092 casos de obesidad diagnosticados este año el 63 por ciento (11 mil 451) corresponde a mujeres.