La semana pasada en nuestra ciudad se llevó a cabo para la región sureste el Encuentro Nacional de Organizaciones de la Sociedad Civil, convocado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) en donde numerosas representantes trabajamos en 5 mesas temáticas con el fin de reflexionar y proponer.

La mesa de Salud Integral abordó diversos problemas que sufren las mujeres, siendo uno de ellos la violencia y cómo incide directamente en su salud mental.

Se destacó que el “sistema de creencias” hace que algunas mujeres no puedan resistir la violencia que se infringe contra ellas pues antes de escapar de su situación aceptan vivir dentro de ese círculo tóxico.

La autoestima juega un papel fundamental en la persona, pues se va consolidando con el tiempo, iniciando en la niñez dentro de la familia, reforzándose después con los compañeros que intervienen a lo largo de nuestra vida y luego expresándose en la convivencia diaria con los miembros de la sociedad.

En la familia, la valoración que se tiene de cada miembro es importante, pues las “etiquetas”, las comparaciones, los sentimientos de rechazo y las creencias limitantes van socavando la autoestima del sujeto y los síntomas clásicos de ello son ser pesimistas, indecisos, hipersensibles a la crítica, aislarnos, juzgarnos con severidad, ser complacientes con los demás y temer decir lo que pensamos. Las personas cuando tienen autoestima baja, pueden presentar cuadros de depresión, trastornos alimentarios, ansiedad o la fobia social.

Por el contrario construir una autoestima sana, ayuda a superar las dificultades, fundamenta la responsabilidad, incentiva la creatividad, determina la autonomía personal y permite relaciones saludables; todo ello propiciando el equilibrio emocional.

Hay 10 actitudes clave que nos permitirán conseguir este equilibrio para el mejor manejo de las emociones:

1.- Conocernos y apreciar nuestros talentos. ¿Para qué somos buenos?

2.- Evitemos las comparaciones. Cada quien es único.

3.- Aprendamos a poner límites. Para poder mantener la sanidad emocional, alejarnos de las personas tóxicas.

4.- Evitemos la autocompasión. Tomemos la responsabilidad en las acciones que hemos elegido, estamos en donde estamos porque lo hemos permitido.

5.- No dependamos de la aprobación de otros. No permitamos que alguien mas tome control de nuestra vida.

6.- Liberarnos de la necesidad de tener: el control, la razón, el afán de sobresalir, etc. No es posible tener el control de todo.

7.- Seamos optimistas. Lo que digamos sea nuestra inspiración para cumplir lo que anhelamos.

8.- Soltemos las culpas. Muchas veces nos sentimos culpables hasta por disfrutar pequeñas cosas que merecemos. El tiempo que nos regalamos nos vuelve más productivos.

9.- Conectemos con los demás. Seamos empáticos con quienes nos rodean, formemos alianzas, juntos podemos más.

10.- Creemos una red de apoyo. El apoyo espiritual es muy poderoso, son las personas que en los momentos especiales están allí.