William Sierra/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- Orgullo, felicidad y emoción experimentan jóvenes misioneros de la parroquia de María Inmaculada, al igual que sus padres, que no dejaron de expresar su satisfacción de que sus hijos estén haciendo algo importante, como llevar la palabra de Dios a varias comunidades y al Centro de Readaptación Social.

Nicol Pichardo expresó que ser misionera es predicar la palabra de Dios y que, en su caso, es la segunda vez que va de misiones junto con el Grupo Impulsados de Dios. Son unos 20 que acudirán a Tiholop, San Marcos e Ixlapac, comisarías de Yaxkabá.

“Como madre es una satisfacción muy grande saber que va por el buen camino, que es predicar la palabra de Dios. Estoy muy orgullosa”, dijo Carla Bastarrachea de su hija Nicoli.

“Esta es una oportunidad para poder enseñar lo bueno que es seguir a Cristo, demostrar que uno puede alcanzar la felicidad mediante el Evangelio. Vamos a contagiar a más gente de nuestra alegría y llegar donde a lo mejor los padres no pueden llegar”, dijo Nelly May, quien dijo que son entre 35 y 40 integrantes del Grupo Sicma que acudirán a Tixméhuac, en el sur del Estado,
Raúl Arana manifestó que su hija Estefanía acude como ministra extraordinaria de la eucaristía, lo cual considera que es una gracia.

“Siempre ha ido de misiones. Muchos piensan que es ir a pasear, pero no es así, van a trabajar y ella lo ha hecho. Va a poner en práctica para lo que se preparó estos últimos seis meses”, indicó.

Estefanía dijo que es un privilegio dar el cuerpo de Cristo a las personas, por eso “nos preparamos al ser algo importante. Mucha gente tiene el mal sentido de la Semana Santa, cree que es tiempo de vacaciones, pero nosotros nos dedicamos a lo que en verdad es, que es recordar los momentos que pasó Jesús en la tierra.”

Valeria Lara, quien estará en Halachó con el Grupo Gamer, mencionó que ser misionero es una experiencia que les ayudará a acercar más a Dios e invitar a que más gente lo conozca.

“Para mí significa mucho que mi hija esté tomando este camino. Le encanta ayudar a la gente”, dijo Sandra Regoitia, profesora del Rogers, al hablar de Valeria.