Henry Chablé/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- La historia del deporte está llena de atletas cuyo talento no se limita en una disciplina en particular. El caso de la karateca Guadalupe Quintal Catzín es una de esas historias para contar.

De niña practicaba la disciplina de volibol a la par del karate, aunque ella misma ha declarado que éste último deporte no le agradaba del todo, debido a que no le gustaba recibir golpes, pero al final se inclinó por las artes marciales.

Con el paso de tiempo comenzó a cosechar triunfos a base de mucho esfuerzo y corazón, como sucedio en Barranquilla 2018, cuando llegó a la final con una rodilla lesionada obteniendo la plata.

“Contenta por ganar mi segunda medalla en Centroamericanos (en Veracruz 2014 ganó oro). Me preparé para el oro, pero sucedió la lesión que al final me limitó”, dijo la karateca, en su visita a Milenio Novedades, en la actualidad se ubica en el puesto 12 del ranking mundial.

El próximo martes viajará a la Ciudad de México, donde será operada por los doctores de la Conade lo que la mantendrá fuera por alrededor de tres meses. La yucateca se perderá la competencia de la Liga Premier de Karate, en Berlín, en septiembre.

Lupita, quien es aficionada a los deportes extremos, tiene en claro realizar una gran actuación en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, y ser la primera karateca de Yucatán en asistir a unos Juegos Olímpicos, en este caso Tokio 2020.

Otra de las metas de Quintal Catzín es ganar el Mérito Deportivo Yucateco o el Estatal del Deporte.
La karateca en sus ratos libres juega volibol, pero ahora lo hace siendo una de las mejores artemarcialistas del mundo.