Patricia Itzá
Mérida.- Debido a que muchos hombres del interior del Estado se ven obligados a migrar a otras entidades para trabajar, principalmente hacia Quintana Roo, sus mujeres adoptan sus roles, con el “plus” de que se organizan mediante colectivos en su comunidad para no hacer la labor solas, afirmó el investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), Martín Castro Guzmán.

Dijo que a través de un estudio que se lleva a cabo en los municipios de Sotuta, Maní, Yaxcabá y Peto se busca medir la calidad de vida y pobreza, así como el desarrollo de la comunidad.

“Lo que se refleja es que las mujeres, al quedarse en las localidades mientras los hombres van a trabajar por tiempos indefinidos, se hacen cargo del resto de la familia y asumen la responsabilidad; entran a procesos de organización y participación que tenía el hombre como en la política, que muchas veces eran cargos que solo los hombres asumían”, indicó.

Consideró que esta situación es un nicho de oportunidades para que la mujer trascienda y no solo realice las actividades que por tradición en las comunidades realizan, como el cuidado de los hijos.