MÉRIDA, Yucatán.- Con un llamado a no tomar la muerte como un castigo sino como motivo de esperanza y de reencuentro, se realizó ayer la celebración eucarística con motivo del Día de Muertos, en el Cementerio de Xoclán.

A los centenares de fieles que acudieron a la celebración eucarística, se le invitó a la reflexión sobre las celebraciones contrarias al cristianismo como el halloween, ya que los católicos celebran la vida y recuerdan a sus muertos en la esperanza de que van a resucitar, e individualmente cada uno espera resucitar tras la muerte.

El párroco señaló que las tradiciones parte maya y españolas se relacionan con el cristianismo porque celebran con alegría a los difuntos como seres que viven y que son espirituales, con cuerpos sepultados, pero con un espíritu que vive.

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La tradición indica no sólo visitar a los difuntos, sino también esperarlos en casa con la “mesa puesta y el corazón abierto y lleno de amor hacia ellos”.

La primera lectura habla sobre las almas de los justos están en las manos de Dios y ningún mal los alcanzará; “algunos dicen que mucha gente buena se murió en los sismos, pero esto no es un castigo de Dios, la muerte nos llegará. Todos tenemos que morir, quizá algunos lo hagan de una forma injusta o al menos totalmente inesperada, nadie debe tomar la muerte como un castigo; en algunos lugares con algunos gobiernos dan la muerte como castigo, pero no es por parte de Dios sino de la sociedad”.

La homilía también destacó que el pasado jueves se celebró a todos los santos, sin que sea parte de las tradiciones yucatecas o mayas, sin embargo está en la liturgia celebrar a los que han sido glorificados y en este día a los que están en el proceso de purificación.

“Esta es nuestra fe, las tradiciones españolas y mayas que perviven nos acercan mucho a ella”.

Al concluir la misa, los asistentes adquirieron flores, veladoras y botellas de agua bendita para las tumbas de sus familiares y amigos, donde pasaron gran parte del día, haciendo de la celebración, una fiesta en familia.