Patricia Itzá/Milenio Novedades
MÉRIDA, YUc..- A pesar de los nublados que se dieron en buena parte del día, Kin (dios maya del Sol) pudo imponerse y obsequió a cerca de 14 mil personas el espectáculo del descenso de Kukulcán, en un juego de luz y sombra que se proyecta en la alfarda de la escalinata norte de la pirámide.

En contraste, por la mañana no fue posible observar presentó el fenómeno solar de Dzibilchaltún por el cielo nublado, pero en Chichén Itzá sí se pudo apreciar en sus diferentes etapas, culminando unos minutos después de las 5 de la tarde.

Los asistentes aprovecharon para captar el momento en fotografías, mientras otros prefirieron levantar las manos para “recargarse” de energía.

De manera imponente Kukulcán llegó a su cita, al descender por El Castillo, ante la mirada de asombro de alrededor de 14 mil personas.

Con brazos abiertos, aplausos y gritos, los asistentes le dieron la bienvenida a la serpiente emplumada, que se dejó ver a pesar del pronóstico de mal tiempo por el frente frio número 38.

Desde las 4 de la tarde se empezó a formar el cuerpo de la serpiente al aparecer los primeros triángulos reflejados en la alfarda norte de la pirámide, considerada una de las siete nuevas maravillas del mundo y pocos minutos antes de las cinco el fenómeno se mostró en su máximo esplendor.

Gracias a la tecnología los presentes, en su mayoría extranjeros, aprovecharon para tomarse “selfies” a través de sus teléfonos celulares, inmortalizando el espectáculo de luz y sombra que ocurre dos veces al año, en los equinoccios de primavera y otoño, que marca el inicio de la siembra y la cosecha, respectivamente.

Personas procedentes de países como Argentina, España, Chile, China, así como de varios estados del país, coincidieron en que presenciaron un espectáculo natural que nunca antes habían visto.
Por tradición, ayer fue el día de mayor afluencia y, según el director del Patronato Cultur, Dafne López Martínez, se tuvo una buena presencia de tour operadoras provenientes de Quintana Roo.

El funcionario informó que durante el desarrollo de este evento hubo “saldo blanco”, pues se reforzó la seguridad para que ninguna pieza arqueológica resultara dañada.

Dijo que desde el viernes la zona ha recibido importante número de visitas y calculó que hasta ayer unas 40 mil personas había ingresado, pero ayer se registró la mayor afluencia.

Por la mañana, rostros de decepción se observaron en más de mil turistas nacionales, extranjeros y locales al no presentarse a su cita el astro rey, por lo que no se pudo apreciar su paso por el templo de las Siete Muñecas, en la zona arqueológica de Dzbilchaltún, debido a los nublados que generó el frente frío número 38.

Desde las 4 de la mañana se empezó a ver el arribo de personas en el sitio, situado a pocos kilómetros de Mérida, pero desde ese momento se podía observar importante banco de nubes que amenazaba con no dejar ver el poderío del dios Kin al amanecer.

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Por el Sacbé (camino blanco) que tiene esta ciudad maya, el cual conduce hacia el templo de las Siete Muñecas se podía ver cómo las personas buscaban el mejor lugar para observar el espectáculo, que a final de cuentas no sucedió.