William Sierra/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- Hay realidades que vivimos, pero que debemos afrontar con buena cara, dijo Alis García Gamboa de Ortiz, fundadora del programa “Salvemos una Vida”, que en esta ocasión trató el tema de la discapacidad intelectual, como el Síndrome de Down y el autismo.

En esta ocasión la invitada al programa radiofónico que se transmite por Amor 100.1 FM de GRUPO SIPSE, fue la Dra. Telma Leticia Torres, representante para Latinoamérica de la Fundación Kennedy para personas con discapacidad.

La especialista explicó que la discapacidad se divide en motriz, auditiva, visual, neurológica e intelectual, y en su caso está más dedicada a esta última con personas con Down y autismo.

Al mismo tiempo, Alis García mencionó que esta situación, cuando se da en algunas familias, a veces sus integrantes no saben cómo manejarla, se deprimen, viven infelices, de ahí que se decidió hablar de este tema en Salvemos una Vida, cuyo objetivo es precisamente que se viva feliz, ofreciendo ayuda para conseguirlo.

“Es importante el apoyo de su familia y que no ocurran situaciones de rechazo”

De entrada, la invitada manifestó que es orgullosa madre de Mariana, de 20 años de edad, quien el viernes pasado se graduó como chef y tiene síndrome de Down.

“Cuando se tiene un hijo, indicó, las expectativas son de a quién se va a parecer, si va traer determinado color de los ojos, entre otras cosas, y lo que menos esperas es que tenga un tipo de discapacidad y casi nadie está preparado”, aseguró.

Pocas personas lo manejan felices; el primer pensamiento que se tiene al recibir la noticia de que se tiene a un hijo con discapacidad es ¿qué va a hacer cuando yo no esté? Muchas familias tardan mucho tiempo en superarlo, pero cuando lo hacen es algo maravilloso.

De hecho, enfatizó que mientras más tiempo se tarde en aceptar esta realidad, muchos menos posibilidades se le da a esta persona para desarrollar todas sus habilidades.

En ese sentido, Alis Gacía enfatizó la importancia de que los padres acepten la necesidad de ayuda integral y que, como cualquier enfermedad, mientras más pronto reciba ayuda más rápido va a reaccionar a estos estímulos.

Además de la aceptación de la familia, también es importante tener mayores espacios para su atención, lo que no se da.

Entre las primeras atenciones que se da a los niños con este síndrome son las terapias físicas, pues nacen sin tono muscular, difícilmente caminan por lo que necesitan rehabilitación. Igual muchos tienen cardiopatías, requieren un endocrinólogo, ortopedia.

“Necesitan varios especialistas, y en el caso de los que tienen autismo es más serio, porque estos nacen aparentemente bien, pero a los ocho, nueve meses, empiezan a presentar algunos detalles como, por ejemplo, que los niños no te miran a los ojos, que son difíciles de controlar, empiezan a rechazar alimento por el simple hecho de que el roce con la cuchara los enfada. Tienen una hípersensibilidad, no se dejan tocar”, explica.

De acuerdo con el tipo de autismo pueden ser genios, muy inteligentes, pero socialmente no quieren tener contacto con nadie. Hay otro igual que se desenvuelve bien, y es por eso que se llama espectro, porque van de límite a límite.

“Ellos requieren de otro tipo de atenciones, incluso es posible que una persona con autismo se le diagnostique hasta los ocho años. Es difícil, pues para comenzar hay que ver de qué tipo es. Es más, hay niños con síndrome de Down con rasgo de autista, en ellos lo social no existe. Para ellos un ruido, por mínimo que sea, lo altera mucho”, añade.

La especialista admite que hay casos de familias que se separan, siendo más las mamás las que a veces se quedan solas a lidiar con esta situación.

“Es desgastante lidiar con esta enfermedad. Se requiere esfuerzo, dedicación, tiempo, dinero. Hay papás que no lo aceptan y suceden los divorcios, o peor, el abandono de la persona con la discapacidad y ésta queda sin ninguna esperanza de desarrollo, de oportunidad de salir adelante”. Indica.

También menciona que muchas veces la falta de dinero puede influir, pues la madre tiene que trabajar, no hay nadie que lo pueda llevar a sus terapias. “Este es un problema familiar que se tiene que manejar en familia”, enfatizó.

Para aquellos padres que se niegan a aceptar esta situación, dijo que es importante que comprendan que los hijos con discapacidad tienen límites, pero igual no confiamos en ellos y llegan hacer muy capaces.

“Si le damos confianza, los vigilamos, entendemos sus tiempos el niño con síndrome de Down avanzará y van a ser adultos autosuficientes”, agrega.

La Dra. Telma Leticia expresó que es importante darle un trato normal, de acuerdo con su edad, es decir, al niño como niño, al joven como joven y al adulto como adulto, con sus permisos, obligaciones y responsabilidades.

“Si los tratamos como discapacitados, se van a sentir como discapacitados”, subrayó.
En ese sentido, mencionó que es importante que sientan que tienen el apoyo de toda la familia, y que no ocurran situaciones de rechazo o vergüenza hacia ellos, se debe hablar de ellos como cualquier tema.

También señaló que la sociedad se debe educar, nunca caer en ofensas, siempre tratarlos de manera digna y sin caer en la lástima, pues son personas como todo mundo, con derechos y obligaciones, de ahí la necesidad que las autoridades dispongan de políticas para tener mayores centros integrales para la atención, que incluyan cardiólogos, ortopedistas, terapeutas, en fin, de todo.

En el caso de todas las discapacidades, nos enfrentamos a retos y decisiones muy fuertes, pueden ser víctimas de violaciones. En el caso de una mujer con síndrome de Down va a engendrar un niño con estas características, de ahí que es ya más común que se le someta a la ligadura de trompas, a la estereotomía, es decir, se le retira la matriz.

Para finalizar, Alis García hizo un llamado a la sociedad a aceptar como iguales a todos aquellos que presentan una discapacidad, y sobre todo darle mucho amor y cariño.

Apoyo

Las personas que requieran apoyo de este programa se dispone del teléfono 924-59-91, las 24 horas del día.