MÉRIDA, Yucatán.- Durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo algunas personas suelen ingerir bebidas alcohólicas en cantidades excesivas, lo que pone en peligro su salud física con diversos padecimientos como cirrosis hepática, accidentes cerebrovasculares y cáncer de mama, entre otros; su salud emocional, al provocar depresión o ansiedad y además puede dañar directamente el corazón y aumentar la presión arterial.

Especialistas señalan que el alcohol tiene efectos graves en el cuerpo y un impacto particular sobre la presión arterial alta. En un individuo sano, el corazón funciona bombeando sangre por el cuerpo a través de las arterias hacia los músculos y los órganos.

Cuando la presión en la sangre aumenta, las arterias pueden tensarse o romperse. Esto a la larga puede conducir a insuficiencia cardíaca debido a la tensión creciente.

 De acuerdo con la Encuesta Estatal de Adicciones 2014-2015, quienes abusan del alcohol presentan los siguientes problemas:

El 36.2 por ciento presenta depresión, irritabilidad y nerviosismo después del consumo de bebidas alcohólicas.

El 34 por ciento considera que sus hábitos de beber se han convertido en una amenaza para su salud.

El 24.6 por ciento ha sufrido caídas, quemaduras o lesiones