Hoy día, cuando insistentemente se ha puesto sobre la mesa el tema del ruido urbano, creo que es importante entender que es un tema de suma importancia para la salud y la calidad de vida de todos quienes convivimos en la ciudad, por lo que es importante tener una medición confiable y permanente de los niveles de ruido a los que todos estamos expuestos.

Hay que estar conscientes de que el ruido de la ciudad es una pieza clave en nuestra calidad de vida, ya que la exposición constante a sus efectos puede afectar tanto nuestra salud física como psicológica, así como nuestra capacidad para aprender y comunicarnos. La OMS ha demostrado que existe una relación directa entre el ruido y los riesgos de la salud, señalando, por ejemplo, que una de cada tres personas de las ciudades de la comunidad europea tiene afectaciones por el ruido urbano, especialmente producido por el tráfico vehicular.

En los compromisos que se deben adquirir para poder definir procesos eficientes y efectivos para reducir y controlar el ruido urbano está poder resolver las quejas que se reciban por ruidos de todo tipo, realizar permanentemente mapeos de los niveles de ruido las 24 horas del día, aplicando reglamentos adecuados, así como políticas encaminadas a reducir el problema en toda la ciudad.

La reducción de los niveles de ruido mediante la regulación del tráfico o la mejora de las superficies de rodamiento es n proceso difícil y caro; sin embargo, es importante saber con certeza qué áreas de la ciudad tienen los problemas más serios antes de definir las acciones para la reducción del ruido.

Lo cierto es que el tráfico, las actividades comerciales e industriales e incluso algunas recreativas contribuyen para el daño a la ciudad y la calidad de vida de sus habitantes. En muchas urbes se ha demostrado que las principales fuentes de ruido son los procesos constructivos y el transporte. En nuestro caso, las condiciones de los vehículos, especialmente los autobuses y las motocicletas, así como la concentración en nuestro Centro Histórico de la mayoría de las rutas de transporte, son elementos que hay que mejorar, así como los métodos de propaganda auditiva de muchos comercios y bares. Tomemos conciencia.