Celia Franco/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Se juntaron el alcohol, la traición y los celos, y el resultado fue una tragedia. Un matrimonio que comenzó la fiesta la noche del sábado la terminó las primeras horas de este lunes cuando el marido estranguló a su mujer hasta matarla y luego intentó huir de la casa sin importarle que sus hijos fueron quienes encontraran el cuerpo sin vida de quien fuera su madre, en un predio de la colonia Dolores Otero, en el sur de la ciudad. Se abrió una carpeta de investigación bajo los lineamientos.

De acuerdo con las primeras indagatorias, Julia O. K. y su esposo comenzaron a ingerir bebidas alcohólicas desde el sábado en la noche.

Se averiguó en el lugar de los hechos que la señora engañó a su pareja tiempo atrás y, al parecer, su esposo ya la había perdonado, sin embargo, al calor de las copas el tema volvió a surgir y comenzaron los reclamos.

Los gritos del hombre se escuchaban hasta la calle, pero luego de un rato las cosas se calmaron.

Fue hasta la mañana de este lunes cuando los vecinos volvieron a escuchar ruidos y gritos, y vieron salir corriendo de la casa al señor, por lo que temiendo que hubiera pasado “algo malo”, fueron al predio y vieron tirada a la mujer, por lo que se fueron tras el individuo, correteándolo varias calles, pero no pudieron darle alcance, en tanto que una vecina llamaba al 911 para pedir ayuda.

En pocos minutos llegaron varias patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Los testigos señalaron a los uniformados por dónde había huido el presunto homicida, y luego de algunos minutos los agentes dieron con él y lo arrestaron.

Mientras, en su casa, No. 714-A de la calle 54 entre 101 y 103 de la colonia Dolores Otero, otros policías descubrieron el cuerpo semidesnudo de Julia.

Como parte de la revisión encontraron muchas botellas de cervezas y algo de mariguana.
Al lugar llegaron elementos del Semefo, quienes se hicieron cargo de los trámites de rigor.