MÉRIDA, Yuc.- La explosión del pasado miércoles en un ducto de Pemex de la Mérida-Progreso, cuando un grupo de 'huachicoleros' robaba combustible, dejó su primera víctima mortal ya que éste viernes falleció en el Hospital O’Horán, Alejandro M. M., quien fue el que recibió directamente el flamazo cuando perforaba la tubería.

La autopsia realizada por el Servicio Médico Forense determinó que la causa de la muerte fue falla orgánica múltiple a consecuencia de quemaduras de segundo y tercer grado en el 85 por ciento del cuerpo.

De acuerdo con su cuenta en la redes sociales, esta persona tenía su residencia en el puerto de Progreso, laboraba en una empresa de químicos además de que jugaba beisbol para el equipo Tiburones, del mismo municipio.

Como Milenio Novedades informó, la noche del miércoles 18 pasado, un grupo de "huachicoleros" robaba combustible en el ducto de Pemex en la carretera Mérida-Progreso (a la altura del kilómetro 24) cuando ocurrió una explosión que dejó a tres de los ladrones con graves quemaduras y permitió el arresto de otros cuatro cómplices por parte de la Secretaría de Seguridad Pública.

Los siete huachicoleros –incluyendo los tres quemados, fueron puestos a disposición de la
PGR, instancia que lleva a cabo la integración de la carpeta de investigación, de modo que el plazo para presentarlos a un juez de control federal vence mañana sábado.

Chispazo 

Una de las teorías del percance es que el Alejandro Martínez que resultó con las quemaduras en el 85 por ciento del cuerpo era quien realizaba la perforación de la tubería para instalar la toma clandestina, pero una chispa tuvo contacto con el combustible de interior del ducto y fue cuando ocurrió la explosión.

Esta persona fue quien recibió directamente el flamazo, de modo que se incendió totalmente, mientras que las llamas alcanzaron a sus dos cómplices y la camioneta Van en la que llegaron.

Al lugar llegaron bomberos y paramédicos de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes aplicaron lo primeros auxilios a estos individuos, dos de ellos con mayór superficie corporal quemada, de modo que los trasladaron al hospital O’Horán.

Cuatro de los indiciados permanecen en las instalaciones de la PGR en Mérida, mientras que los otros dos están en el área de terapia intensiva en el hospital O’Horán, debido a que su estado de salud es reportado como grave debido a la magnitud de las quemaduras que sufrieron. Se les mantiene con custodia policiaca.