Mérida, Yuc.- Estadísticas de la Secretaría de Salud Federal indican que en Yucatán fallecen entre seis y ocho niños por cada mil nacimientos que se registran. Este índice, de acuerdo con especialistas, se reduciría de contar con un mayor presupuesto en salud. 

Ricardo Juan García Cavazos, director del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, dijo en entrevista con Milenio Novedades que las muertes en neonatos se dan por que las madres no son atendidas correctamente en los sitios destinados para el parto.

Mencionó que las principales causas de fallecimiento en recién nacidos son prematurez, infecciones y por asfixia.

“Cada año se podría salvar la vida de tres millones de bebés prematuros en México si se invierte en la calidad de la atención pre gestacional, prenatal y al momento del nacimiento; además de brindar especial atención a los recién nacidos prematuros o enfermos. Existen intervenciones costo-efectivas que pueden proteger a la mujer y al menor en el momento del nacimiento”, aseveró.

Explicó que cinco de cada diez muertes en recién nacidos se da antes de los 28 días de vida, es decir en el período perinatal.

“Es importante que se trabaje en garantizar que los niños nazcan en las mejores condiciones. En los últimos cuatro años han nacido en México 500 mil bebés prematuros, el cual es un índice muy alto por lo que insisto en que hay mucho por mejorar en la atención a los recién nacidos, pero no cuando ya nacieron prematuros sino desde las etapas anteriores”, manifestó el doctor García Cavazos.

Destacó que un punto clave en la salud del recién nacido son los cuidados que la madre debe tener durante la gestación, entre ellos una buena nutrición y la atención adecuada por parte del sistema de Salud.

“Las malformaciones congénitas son prevenibles en un alto porcentaje si la mujer consume ácido fólico antes y durante el embarazo; por otra parte, el estado nutricional afecta el resultado de la gestación y es un factor que se relaciona de manera cercana con la mortalidad infantil”, indicó.

“Cuando el niño nazca, a fin de prevenir que desarrolle discapacidad, los padres deben exigir que se practique el tamiz neonatal a sus hijos, el cual se trata de una prueba mediante la cual se pueden descubrir y tratar de manera oportuna enfermedades graves e irreversibles que no se ven a simple vista”, puntualizó.