Patricia Itzá/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- En el Centro de Nutrición del Ayuntamiento está atendiendo a tres menores con diabetes tipo II un padecimiento que es poco frecuente en menores, sin embargo, este número podría ser mayor debido a que es una enfermedad que no la padecen los menores, por lo que los padres no efectúan las pruebas para que esto se descarte.

“Hasta hace algunos años la diabetes tipo II era una enfermedad que sólo se presentaba en adultos o adultos mayores. Era una malestar impensable que lo tuvieran los niños, pero ahora hay niños que lo presentan desde los 10 años”, explicó Ileana Fajardo Niquete, jefa de nutrición del DIF municipal.

Los menores tienen entre 9 y 12 años que al padecerlas en algún momento de sus vidas tendrán implicaciones de mayor riesgo para su salud al ser crónica, además del factor económico que será necesario para llevar una calidad de vida adecuada.

La nutrióloga señaló que muchas veces desde el embarazo de las madres viven en ambientes de alimentos con exceso de azúcar y grasas debido a que se piensa que en esa etapa se puede comer de todo y no se saben cuidar, por lo que nacen niños con sobrepeso, propensos a obesidad, por lo que al crecer con esos hábitos alimenticios son más fáciles de desarrollar la diabetes.

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“Muchos niños desde pequeños padecen obesidad y es sabido que eso deriva a muchas más enfermedades, sin embargo, los padres no consideran necesario el chequeo de la glucosa en sus hijos por lo que es difícil detectar esa enfermedad”, puntualizó.

La especialista comentó que uno de los principales problemas es el sedentarismo que actualmente padecen los menores debido a que prefieren quedarse viendo televisión o enfrente de una computadora a realizar una actividad física que le ayuda más a su salud.