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MÉRIDA, Yuc.- Los boleadores desaparecen poco a poco, el trabajo ya no es redituable como antes y las personas ya no acostumbran utilizar su servicio como en épocas de antaño, cuando la limpieza de calzado era algo muy importante para su presentación.

A la decadencia del oficio también se suma que ahora se usan menos zapatos de piel, ahora hay diversidad de materiales que ya no necesitan ser boleados, y el quehacer de la gente, sus múltiples actividades y la economía, ya no les permite tomar un tiempo para sentarse a aprovechar el servicio.

Otro de los factores que ha perjudicado al gremio es que ahora las tiendas departamentales ya comercializan los artículos de limpieza para calzado, cuando antes eran exclusivos para el trabajo de los boleadores.

Solo quedan 35

El presidente de la Unión de Aseadores de Calzado de Yucatán, Francisco Sáenz Catzín aseguró que se encuentran en una época difícil porque ahora solo quedan alrededor de 35 agremiados de los 80 que existían.

“El principal problema es que los zapatos han cambiado, ahora son de gamuza, ante, y la moda ya no es usar de piel por lo que nosotros solo podemos lavarlos pero seguimos manteniendo los precios entre 25 y 30 pesos porque los insumos no bajan, al contrario suben”, explicó.

Dijo que un problema que tiene la agrupación es que la mayoría de sus socios ya son mayores de 60 ó 65 años y cada vez se les hace más difícil trabajar y ya nadie joven quiere realizar ese oficio.