Luis Fuente/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Jesús Enrique N (a) “Chocholá” fue sentenciado a 16 años, cinco meses y tres días de prisión, por ser responsable de abusar a su hijastra de 13 años en montes de Tekal de Venegas, en la madrugada del 1 de mayo del año pasado. La sanción fue emitida por unanimidad por el Tribunal Primero de Juicio Oral integrado por los jueces Níger Desiderio Pool Cab, Nidia Guadalupe Celis Fuentes y Fabiola Rodríguez Zurita.

En los próximos dará la lectura y explicación de la sentencia. El día 12 pasado este individuo fue hallado culpable del delito de violación agravada, máxime que en la audiencia de los alegatos de clausura, Jesús Enrique decidió emitir su declaración sobre los hechos, en la que admitió que tuvo relaciones sexuales con la menor de edad, pero que fue consensuado y que no la forzó a nada, como la adolescente alegó en su denuncia.

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El ahora sentenciado alegó que sostuvo relaciones con la víctima de mutuo acuerdo.

Tras la confesión de este sujeto, la fiscal expuso en sus alegatos de clausura que la versión del acusado solo sirvió para confirmar que incurrió en el delito de violación, y no proporcionó datos de prueba para acreditar que el acto sexual fue de mutuo acuerdo como alega, pues en las declaraciones de psicólogos cuando la menor fue llevada a denunciar, concluyeron que ésta estaba asustada, y se sentía sucia y avergonzada.

Los hechos sucedieron en alrededor de las 5:30 de la mañana del día 1 de mayo de 2017, cuando Jesús Enrique Tziu Dzul le dijo a su hijastra que lo acompañara a hacer unas compras, por lo que abordaron un mototaxi para presuntamente ir al centro de Tekal de Venegas. Sin embargo, el sujeto condujo el vehículo a la carretera hacia Tepakán, donde se introdujo en una brecha y comenzó a manosear a la menor.

La víctima comenzó a gritar, pero el sujeto la golpeó para que se callara, luego la ultrajó y la sodomizó. Mientras sucedían los ataques sexuales, la madre comenzó a preocuparse por la tardanza de su pareja sentimental y su hija, de modo que solicitó ayuda a una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública que realizaba una ronda de vigilancia en la población. Los uniformados pidieron apoyo para “peinar” la zona hasta que localizaron el mototaxi en una brecha, donde el sujeto al ver a los policías corrió para internarse en el monte dejando abandonada a su víctima.

Por ello, los uniformados hicieron una batida de cacería hasta que localizaron a Jesús Enrique N y, tras los trámites de rigor, lo trasladaron a la Fiscalía Investigadora con sede en Izamal. La madre interpuso la denuncia correspondiente y el examen del Servicio Médico Forense confirmó que la menor fue víctima de ataques sexuales.