Luis Fuente/ Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- La desaparición de las llaves de los lockers, ya sea por robo o distracción de los usuarios, provocó que ahora se permita al público entrar a las audiencias con sus bolsos, mochilas u otros objetos sin que sean revisados por los policías que custodian el lugar, lo que representa un peligro latente que se pudiera cometer un ilícito en alguna de las salas.

El Centro de Justicia Oral de Mérida comenzó a funcionar en junio de 2014 y desde entonces se prohibió al público entrar a las audiencias con bolsas mochilas e incluso teléfonos celulares; de modo que se instalaron unos 100 lockers para que pudieran dejar sus pertenencias y los cerraban con llaves.

Sin embargo, con el paso del tiempo se fueron perdiendo las llaves, ya sea por hurtos o porque los usuarios se las llevaban y no las devolvían,  de modo que los lockers quedaron inseguros y comenzaron los reclamos de la gente bajo el argumento de que se podrían llevar sus cosas mientras estaban en las audiencias.

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Esto provocó que desde hace una semana, el personal administrativo del Poder Judicial en el Centro de Justicia Oral de Mérida, retiró las pocas llaves que quedaban,  y desde entonces permiten al público entrar a las salas de audiencias con bolsas y mochilas.

Los agentes de la Policía Procesal señalaron que el personal del Poder Judicial les dijo que no revisaran las cosas de los usuarios para no incomodarlos, pero esto representa un peligro latente de que alguien intente un atentado tanto como a los acusados, las víctimas e e incluso a los propios jueces.

Incluso, anteayer la señora Ligia Canto Lugo –denunciante y madre de la víctima- se quejó ante el juez Luis Mugarte Guerrero sobre que uno de los acusados hablaba por teléfono celular, de modo que temía que estuviera pasando su descripción y vestimenta a alguna persona, por lo que temía por su seguridad.