Luis Fuente/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Sabdí, policía de la Secretaría de Seguridad Pública que fue baleado por su compañero Enrique en el sector sur de esa corporación, llegó a un acuerdo reparatorio con su agresor y le otorgó el perdón, de modo que el juez segundo de control Luis Mugarte Guerrero dio por concluido el proceso por el delito de lesiones que ponen en peligro la vida, cometido por culpa.

En la audiencia realizada ayer en el Centro de Justicia Oral de Mérida, la víctima –quien acudió en silla de ruedas porque a causa de las lesiones ya no puede caminar- solicitó que se le siga apoyando en sus medicamentos; de modo que el acusado se comprometió a seguir apoyando a su compañero.

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De todas maneras, el juez Mugarte Guerrero giro un oficio a la SSP para que tomara cartas en el asunto.

Como publicamos, en la mañana del domingo 25 de febrero pasado, Enrique y Sabdí, elementos de la SSP pertenecientes al Sector Sur de Mérida, se disponían a iniciar su servicio, cuando al primero se le resbaló el arma que portaba y  golpeó con la cacha en el suelo y al levantarla se disparó. Hiriendo a su compañero en la parte superior del tórax a la altura del hombro derecho.

Al resolver la situación jurídica, el juez Mugarte Guerrero indicó que no le quedó muy claro cómo pasaron los hechos, pues la primera versión es que estos dos policías estaban “jugando”, pues se llevan fuerte y en un momento dado la R-15 se le cayó al ahora imputado y al caer la culata se golpeó contra el suelo.

Como  Sabdí comenzó a burlarse, Córdova de la Cruz levantó el arma, con el cañón golpeó en la parte superior del tórax derecho y fue cuando se disparó.

La otra versión es que al levantar el arma y por la cercanía del ahora lesionado, éste fue golpeado con la R-15 y se disparó.

Sin embargo, el juez Mugarte Guerrero señaló que en lo expuesto por los fiscales y las declaraciones de los testigos ante el Ministerio Público, no hay indicios de que el imputado actuara con dolo, sobre todo porque el propio herido señaló que se trató de un accidente.

Explicó que se trató de un hecho delictuoso cometido por culpa, ya que con el entrenamiento que tiene el ahora acusado como policía, sabía que al manipular el arma de esa manera existía la posibilidad de que se disparara.