Mérida, Yuc.- El procedimiento abreviado es una salida alterna del sistema penal acusatorio en el que el único requisito es que el acusado se declare culpable y a cambio recibirá una condena mucho menor a la que se haría acreedor si se decidiera por un juicio oral.

La Fiscalía ha hecho de esta salida alternativa un común denominador, pues a pesar de que aparentemente tiene todos los datos para lograr una condena condenatoria, opta por la resolución pactada y que el acusado reciba una sentencia mínima, aunque se trate de delitos de alto impacto, como el homicidio.

Desde que se implementó el sistema acusatorio y oral, los fiscales sólo se han echado para atrás en dos casos; el primero, del feminicidio de una joven, cuyo cadáver fue hallado en montes de Conkal, en diciembre de 2015, y el otro en octubre pasado en el asesinato de Emma Gabriela Molina Canto.

En ambos casos, la presión de la sociedad motivó a los fiscales a retractarse en el primer caso, y en el segundo, la denunciante fue quien al final no aceptó el acuerdo.

Las sentencias pactadas en el procedimiento abreviado del caso de la joven de Conkal estaba pactada en 22 años de prisión. En el juicio oral, el acusado Felipe de Jesús García Sánchez fue sentenciado a 35 años de cárcel.

En el caso de los autores materiales de Emma Gabriela Molina Canto, se había pactado una condena de 18 años de prisión, pero como la denunciante se retractó, se llevará el juicio que será a partir del 22 de febrero próximo.

Durante 2017 se cometieron diez feminicidios, de los cuales tres fueron resueltos por medio de procedimientos abreviados en los que los jueces han impuesto la misma condena: 38 años de prisión. El feminicidio en Yucatán va de 30 a 50 años de cárcel.

El 3 de enero pasado, el comandante de la Policía Municipal de Tekax, Bernardo Vázquez Argüello, fue sentenciado a 38 años de prisión por el asesinato de su esposa, a quien degolló en un pleito en su domicilio conyugal en esa población del sur del Estado, hechos sucedidos el 22 de mayo de 2017.

Daniel Chuc Cuxim, quien fue el primer feminicida en Yucatán en 2017 al asesinar a machetazos a su mujer en una comisaría de Peto, porque lo había abandonado, fue sentenciado a 38 años de prisión y al pago de más de un millón 400 mil pesos por concepto de la reparación del daño.

También el tabasqueño Marco Ernesto García Cundapi fue condenado a pasar 38 años de prisión por el asesinato de su pareja sentimental en una lonchería enfrente del hospital O’Horán.