Patricia Itzá/SIPSE

Mérida, Yuc.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que durante 2017 realizó más de 300 clausuras, principalmente en zonas de Chicxulub, Uaymitún e Ixil. La mayoría fue porque “carencia de autorización al construir”.

José Lafontaine Hamui, delegado en el Estado, indicó que el año pasado una de sus prioridades fue la verificación en las zonas costeras en materia de impacto ambiental, principalmente en las ya mencionadas, porque en ellas existe una alta demanda de vivienda.

“Hemos clausurado obras en las que el propietario empieza una construcción pero no cuenta con autorización de la Semarnat o bien cuenta con una autorización pero la construcción no se realiza de acuerdo con lo permitido”, explicó.

En la mayoría de los casos es por “negligencia”, porque la autorización de impacto ambiental tiene claramente cuáles son las condiciones, en qué espacio se puede construir y cómo lo pueden construir, qué tipo de flora y cuál no.

Es por eso que muchas personas se resisten en solicitar el permiso porque muchas veces sus construcciones abarcan más de lo permitido, se piensa que como es zona costera no hay tanta injerencia de la autoridad.