Si tiene en sus redes sociales a un médico, estoy seguro que habrá visto la crítica que los del gremio hemos hecho a las propuestas de salud que nos han presentado los candidatos. Primero apareció uno que pretende tener médicos en todas las clínicas por las noches y fines de semana, creo que se trata de una persona que no sabe que ya estamos los médicos pasantes en cada unidad rural de Yucatán, obligados a quedarnos hasta en Navidad y, si no, están los médicos en todos los sitios de urgencias.

Después salió otro candidato con una idea también inservible: el código oro, en donde pretende que al paciente se le atienda en menos de 10 minutos. Lo que no sabe es que en todo en Yucatán, en todo México y el mundo ya existe un código llamado Triage, el cual siempre se emplea para determinar qué tan rápido debe ser atendida una urgencia. El problema es que hay gente que acude a urgencias sin tener un padecimiento urgente y es por ello que tenemos que esperar horas para ser atendidos, pues el Triage te manda a la cola mientras se atiende a quien lo necesita urgentemente.

Podría seguir contando más propuestas increíbles de salud que claramente se burlan de la ignorancia popular, pero me detengo para señalarles una realidad: el servicio médico no va a mejorar hasta que se les trate bien a los trabajadores del área. Hasta que tengan baños y horarios de trabajo dignos, sueldos de acuerdo con su empleo y años de estudio, materiales para trabajar y en especial medicamentos.

Salvar una vida y desvelarte por ella es algo mágico, pero también desgastante, por lo mismo es prioritario pensar en el trabajador de la salud y realizar propuestas que mejoren su ambiente laboral. Empleados felices traen resultados positivos.