MÉRIDA, Yuc.- Se salvó un acusado de feminicidio en grado de tentativa, pues como los fiscales no pudieron acreditar que se trató de un delito de género, Claudio R. T. P. solo fue vinculado por lesiones calificadas y ataques peligrosos, tras acuchillar a su esposa.

Por ello, este individuo quedó en libertad provisional mediante el uso de localizador electrónico, garantía económica de 10 mil pesos, la prohibición de acercarse a la víctima o su domicilio, y no salir del Estado.

La reclasificación del delito fue emitida por el juez primeo de control Antonio Bonilla Castañeda, quien argumentó que a pesar de que hace más de un año que los fiscales iniciaron la carpeta de investigación de este caso, no fueron capaces de realizar las indagatorias necesarias para acreditar la existencia previa de violencia familiar, tampoco se hicieron dictámenes psicológicos a la víctima, y menos al acusado para detectar si tiene odio al género femenil.

El juez señaló que no se duda de la agresión que sufrió la víctima, quien resultó con tres heridas por arma blanca, pero sucedió luego de una discusión de la pareja porque la mujer se negó a retomar la relación sentimental, lo que enojó al marido y éste la atacó con un arma blanca.

Ante la falta de datos de prueba de que la ahora denunciante era víctima de violencia familiar previa, esto se tiene que tomar como un hecho aislado y, por ello, no se puede configurar como feminicidio, señaló el juzgador.

De acuerdo con la carpeta de investigación, el 9 de julio de 2016, alrededor de las 16:30 horas, Didia G. C. S. y Claudio R. T. P. se encontraban en una camioneta a las puertas de la Unidad Deportiva del Sur, en la colonia San Antonio Xluch III, donde ella lo rechazó cuando el individuo le pidió que reanudaran su relación.

En respuesta, el sujeto sacó una navaja y atacó a la mujer en el lado derecho del pecho, de modo que al darse la vuelta para bajarse del vehículo, la fémina rcibió dos navajazos más en la espalda, pero aun así corrió para pedir ayuda a los vigilantes de la citada Unidad Deportiva.

Al lugar llegó una ambulancia de la Cruz Roja que la traslado al Hospital O’Horán.

La mujer relató que vivía atemorizada por su marido, con quien estuvo casada 24 años, desde que ella tenía 14, y fue víctima de constantes agresiones, en ocasiones hasta tres veces al año, incluso le desvío la cadera y el tabique nasal por las golpizas.