José Salazar
MÉRIDA, Yuc.- Para quienes padecen dolor en las rodillas (osteoartritis) y no son candidatos a cirugía, ya existe una alternativa para tratar este padecimiento, con la cual la mayoría evoluciona de manera favorable.

Silvia Pérez Acal, especialista en Ortopedia y Traumatología, explicó que esta opción de tratamiento, conocida como radiofrecuencia, se encarga de transmitir el calor de manera controlada al nervio afectado a través de unos electrodos; la localización del nervio se hace con ultrasonido, el cual es manejado por el experto en radiología musculo-esquelética.

“Al desactivar el nervio que causa el dolor, se produce un efecto analgésico y la molestia desparece. Hay que darle seguimiento al paciente, pero por lo general les va muy bien tras este tratamiento”, mencionó ante integrantes de la asociación Sinergia con Sentido, A.C.

Indicó que la osteoartritis –desgaste del cartílago– afecta hasta al 11 por ciento de los adultos mayores de 65 años y al 30 por ciento de los adultos entre 45 y 65 años de edad.

La también especialista en Cirugía Articular de Hombro y Rodilla y Artroscopia, destacó que el tratamiento con radiofrecuencia no requiere preparación especial por parte del paciente, es ambulatorio y seguro, ya que se guía por medio del ultrasonido. También se utiliza en dolores de cadera, de espolones y fascitis plantar.

“Una vez aplicada la terapia, se da seguimiento al paciente por medio de la visco-suplementación (infiltración de ácido hialurónico en la rodilla), uso de plantillas y rehabilitación basada en el fortalecimiento muscular y la reeducación de la marcha. También se usan protectores de cartílago, como la glucosamina”, detalló la especialista del Hospital Star Médica.

Entre las causas por las que los pacientes no son candidatos a cirugía y pueden optar por la radiofrecuencia se encuentran la obesidad, el descontrol metabólico, hipertensión, diabetes, alergias a medicamentos, y temor a la intervención quirúrgica.

Ambulatoria y segura

La terapia con radiofrecuencia también se utiliza en dolores de cadera, espolones y fascitis plantar.

Es ambulatorio y seguro, ya que se guía por medio del ultrasonido.