Mérida, Yuc.- Las “ramadas”, que son recorridos protagonizados por un grupo de niños que va cantando de casa en casa con imágenes religiosas y ramas de palma para ganarse su “aguinaldo”, se está extinguiendo, aseguran especialistas, y una de las causas es la inseguridad que perciben los padres de familia en las calles.

Con el crecimiento de la ciudad, para los padres de familia de hoy no es recomendable dejar que los menores vayan casa por casa, situación que hasta cierto grado resulta insegura el dejar que sus hijos salgan a “pedir ramada”, comentó Virginia Carrillo Rodríguez, profesora investigadora del Cephcis UNAM.

Aunado a este tipo de preocupación de los padres, los menores han cambiado las formas en las que desarrollan actividades tan sencillas, como jugar fútbol, condición que se modifica hacia las maneras virtuales, abundó.

Lo que puedan recaudar deja de representar una factor para que los menores salgan a pedir ramada; los padres los prefieren en casa a que corran algún peligro estando solos en las calles.