MÉRIDA, Yuc.- En la semana penúltima semana de febrero (18-24) nacieron dos bebés –un niño y una niña- que fueron diagnosticados con microcefalia, con los cuales suman tres los casos de esta malformación congénita en lo que va del año.

Como informamos, en la segunda semana  de enero se registró el primer caso del año, en una niña.  El año pasado para estas fechas se había presentado un sólo reporte de microcefalia en el Estado.

Al concluir 2017 fueron 23 los casos de este defecto del nacimiento (ocho niños y 15 niñas).

Aunque se desconocen las causas de la microcefalia, algunos bebés presentan esta malformación por cambios en sus genes.

Como ocurrió en enero pasado, la Secretaría de Salud de Yucatán señaló que ninguno de estos casos está relacionado con la infección por el virus de zika y reiteró que en este año no hay reportes registrados de esta enfermedad que transmite el mosco Aedes aegypti.

Además, informó que de manera preventiva, para eliminar los potenciales criaderos del artrópodo, el pasado fin de semana se llevó a cabo el primer operativo de descacharrización masiva en Mérida, y los días 10 y 11 de marzo se replicará en las comisarías y colonias aledañas al Anillo Periférico de la capital yucateca.

Microcefalia 

En este defecto congénito, el tamaño de la cabeza del bebé es más pequeño de lo esperado en comparación con la medida de la cabeza de niños de la misma edad y sexo. Los niños con microcefalia con frecuencia tienen un cerebro más pequeño que podría no haberse desarrollado adecuadamente.

Los bebés con microcefalia pueden tener problemas adicionales, dependiendo de lo grave que sea esa afección. La microcefalia se ha asociado a convulsiones, retraso en el desarrollo, como problemas del habla y otros indicadores como sentarse, pararse y caminar, discapacidad intelectual, problemas con el movimiento y el equilibrio, problemas para alimentarse, como dificultad para tragar, pérdida de la audición y problemas de la vista.

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