MÉRIDA, Yuc.- Tan fácil que es abrir una llave y obtener agua, pero llevar hasta los hogares yucatecos ese vital líquido requiere de todo un minucioso proceso de extracción, almacenamiento y distribución.

En Yucatán el fluido se obtiene mediante la técnica de la extracción, ya que esta zona del país no cuenta con ríos o lagos, por lo que la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) implementa una estrategia de abastecimiento por zonas.

Por ejemplo, Mérida dispone para su abastecimiento de cuatro plantas por zonas de captación, para lo cual se requiere de 177 pozos de extracción.

El agua en Yucatán se obtiene por el método de extracción ante la falta de ríos o lagos

La planta Mérida I abastece la zona centro y sur de la ciudad; la Mérida II proporciona el servicio de agua potable al sur y poniente; la planta Mérida III abastece el noreste y oriente y la Mérida IV a la zona noroeste.

En estas mismas plantas se realiza el proceso de potabilización, mediante el cual se genera el agua para el consumo humano.

La Japay utiliza cloro en gas para la desinfección del agua en las plantas potabilizadoras y sistemas de abastecimiento.

La Norma Oficial Mexicana NOM. 127 establece como parámetro 0.5 mg/l para la cantidad de cloro residual apta para consumo; no obstante, la dependencia estatal también debe cumplir con estándares de calidad del Sector Salud y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Tras este proceso, el producto es enviado a zonas que cuentan con cárcamos para suministrar presión al líquido a fin de almacenarlo en tanques elevados y superficiales, los cuales acumulan cantidades de agua como reserva.

Después del almacenamiento se dirige a la línea de conducción, nombre que se le da dentro del sistema de abastecimiento de agua, el cual es un conjunto integrado por tuberías y dispositivos de control, que permiten el transporte del agua (en condiciones adecuadas de calidad, cantidad y presión) desde la fuente de captación hasta el sitio donde será distribuida.

Y mediante estas tuberías llega finalmente a los hogares, donde el agua es almacenada en los tinacos para el uso doméstico.