MÉRIDA, Yuc.- El “huachicolero” que resultó con quemaduras en el 85 por ciento del cuerpo se debate entre la vida y la muerte en el área de terapia intensiva del Hospital O’Horán, al igual que dos de sus compañeros que también fueron alcanzados por el “flamazo” cuando robaban combustible en el ducto de Pemex, en la carretera Mérida-Progreso.

Las autoridades mantienen custodia policiaca a estos tres individuos, sobre quienes pesa la integración de una carpeta de investigación federal por el robo de combustible.

Una de las teorías del pecance es que el sujeto que resultó con las quemaduras en el 85 por ciento del cuerpo era quien realizaba la perforación de la tubería para instalar la toma clandestina, pero una chispa tuvo contacto con el combustible del interior del ducto y fue cuando ocurrió la explosión.

Este personaje fue quien recibió directamente el “flamazo”, de modo que –como si se tratara de una película- se incendió totalmente, mientras que las llamas alcanzaron a sus dos cómplices y la camioneta Van en la que llegaron.

Al lugar arribaron bomberos y paramédicos de la SSP, quienes aplicaron lo primeros auxilios a estos individuos, dos de ellos con mayor extensión de superficie corporal quemada, de modo que los trasladaron al Hospital O’Horán.