La primera exploración sistemática que se realizo en Uxmal fue en 1977, en el Juego de Pelota, a cargo del arqueólogo Rubén Maldonado. En su informe explica que el edificio oeste de la cancha era el más conservado y se podía percibir en el costado sur que era menos abundante el derrumbe en comparación con el lado norte. También señala que el costado sur fue parcialmente explorado por Alberto Ruz en 1948, pero, al realizar la exploración total, aparecieron varias piedras aparentemente sin orden; encontró asimismo piedras de la esquina suroeste.

El alto detalle de las labores de Rubén se refleja cuando dice que se consolidaron ocho piedras labradas de la parte inferior de la banqueta y que en el lado sur se reintegraron 25 piedras labradas, cinco hacia la banqueta pegadas al muro sureste y dos grandes de la esquina. Justifica la reintegración empleando el criterio de posición, dimensión y estética y de cómo estaban desplomadas. Al devolverlas a su lugar, se remetieron un centímetro en relación con las piedras originales. Los tres agrietamientos que comentamos en otro artículo que eran evidentes en el costado sur de este edificio fueron consolidados.

En el lado oeste, se realizo la liberación total y la exploración se dividió en tres partes: la escalera central, lado norte y sur de la escalera, dentro de una cuadrícula para el control de los materiales. Al desalojar el derrumbe se recuperaron tres hiladas de piedra que corresponden a la banqueta y sobre ésta se liberó el cuerpo en talud muy deteriorado, el cual fue consolidado para evitar que se desplomara hacia los costados norte y sur de este cuerpo y se definieron los muros aun con piedras de recubrimiento. En la restauración detallada al sur de la escalera y sobre el talud se reintegraron tres piedras labradas que faltaban en la segunda hilada. En la tercera hilada se reintegraron 37 piedras, pero solamente 3 estaban in situ, completando así las tres hiladas de piedra de recubrimiento del muro. Al norte de la escalinata se reintegró una piedra en la segunda hilada y 11 en la tercera y en la esquina noroeste se agregaron 8 piedras, 6 en la última fila y 2 en la penúltima.

Así se restauraron los costados norte y este de este cuerpo del Juego de Pelota. El gran detalle de exploración y restauración en este edificio es único para su tiempo. Con documento en mano se coteja la intervención en campo.