William Sierra/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- No cabe duda que el carácter alegre, festivo y apacible de los yucatecos, además de su rica cultura y sabrosa gastronomía, es algo que de inmediato es captado por el visitante, y pronto, ese aspecto jovial lo envuelve muy por encima de cualquier barrera cultural.

Este es el caso de los rusos que en esta semana de convivencia en Yucatán, con motivo de la Filey, admiten no extrañar su casa y hasta ya adoptaron el Panucho y la Cochinita Pibil.

“La gente nos encanta. Es divertida, cariñosa, agradable. Mérida no se parece al resto del México, y es por eso que aquí me siento muy bien”, exclamó la Dra. Galina Ershova, integrante del Consejo del Presidente de Rusia para la ciencia y educación.

“Rusia y México son muy diferentes, pero, por otro lado, hay algo que nos une”, añadió, y subrayó que todos están fascinados con la Cochinita Pibil y los Panuchos “son muy sabrosos”, dijo.


Algo que le emociona mucho, dijo, es que desde que pusieron el stand, colocaron cosas, entre ellas un regimiento inmortal, algo que para ellos es muy, muy importante, “pues todos tenemos a alguien que ha caído en la guerra”.