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MÉRIDA, Yuc.- Además de incinerar o enterrar a las mascotas fallecidas, ahora es posible, a través de fermentación anaeróbica, convertir el cuerpo en un biocompuesto orgánico que puede ser utilizado como abono para nutrir o sembrar árboles.

El proceso consiste en la degradación en ausencia de oxígeno por medio de bacterias, produciendo biogás, una mezcla de múltiples componentes que aceleran la descomposición del cuerpo del animal como huesos, pelos, dientes y uñas.

Actualmente, Fabián Torres, a través de su empresa Loyal Tree, ofrece esta novedosa opción hasta el momento única en el Estado, con el objetivo de que las personas le den utilidad ecológica a los restos de sus mascotas fallecidas.

El proyecto surgió hace año y medio, pero desde hace dos años comenzó a hacer experimentos con cadáveres de perros atropellados que recogía en el periférico o en las calles de la ciudad, para descubrir qué tan viable resultaría convertirlos en biocompuesto.

Se trabaja con toda la materia orgánica del animal, es decir, pelos, piel, dientes, huesos, sangre, uñas, y vísceras durante la degradación así como, con humus, lombrices, extractos, levaduras y otras materias.

“El proceso es 100% ecológico, trabajo con todo el cuerpo de la mascota”, explicó.

La degradación puede durar de tres semanas a un mes dependiendo de las condiciones climáticas y del peso del animal, edad, masa corporal y del tiempo de secado al sol. El costo mínimo del servicio es de 500 pesos.