MÉRIDA, Yuc.- El programa “Salvemos una vida” abordó en esta ocasión el tema de la ansiedad con el psiquiatra Salvador González Gutiérrez, colaborador desde hace 15 años del programa y actual presidente de la Red Pro Yucatán, quien compartió micrófonos con Esperanza Nieto y Jorge Barrera.

El especialista invitado dijo que este trastorno mental es muy frecuente y es una respuesta del organismo desde el punto de vista físico y psicológico. “Tenemos que identificar lo que nos crea esa respuesta. Puede ser temor a una pérdida, un conflicto o una necesidad de cambio. Eso nos va a provocar dolor de cabeza, zumbido de oídos, sudoración de manos, sensación de pecho oprimido y dificultad para respirar”, explicó.

Señaló que existen cuatro niveles de ansiedad: el estado de tensión, estado de estrés, estado de ansiedad y estado de angustia. “Cuando hablamos de angustia, nos referimos a los ataques de pánico, es un cuadro que se puede confundir con un problema cardíaco. Es una situación totalmente intempestiva. La persona puede estar platicando tranquilamente y de pronto sentir que le falta el aire, que el corazón late muy rápido, sudoración de manos y, particularmente, un pensamiento muy negativo de que algo malo está pasando y que nos estamos muriendo”, puntualizó.

El psiquiatra mencionó que el 70 por ciento de los pacientes que llegan al área de urgencias con esos síntomas diciendo que les está dando un infarto, resultan tener una cuadro de angustia. “Se considera que 15 de cada 100 personas mayores de 16 años, durante un año, vamos a tener un cuadro de ansiedad muy severo”, apuntó.

Esperanza Nieto comentó que muchas veces las personas se sienten tensas y muy estresadas, pero no le dan importancia, se lo guardan y continúan sus actividades.

Salvador González abundó que en una persona muy estresada los trastornos del sueño con comunes. “Esto tiene que ver con la conformación de la personalidad que se da desde los primeros años de vida. Siempre hemos mencionado que para tener una buena salud mental debemos partir de un principio básico: que nuestros padres nos hayan deseado, provenir de un matrimonio estructurado y que de esa forma hayamos tenido la oportunidad de nacer de una relación de pareja con amor”, explicó.

El especialista en salud mental dijo que ante los trastornos de ansiedad, como el síndrome de estrés postraumático, en teoría cualquier ser humano debería tener la capacidad de responder adecuadamente. “Por ejemplo, si estoy en un edificio, en medio de un temblor, en peligro de morir al igual que 10 personas más, la respuesta de cada uno va a ser diferente. Esto tiene que ver desde la conformación de la personalidad segura a través de la vida, que permita ser realista y objetivo ante los estímulos externos”, afirmó.

“Cuando el niño desde etapas tempranas comienza a experimentar situaciones de conflicto familiar, va a ir desarrollando una personalidad que llamamos ansiogénica y que se acompaña de mucha inseguridad. Cualquier pequeño estímulo negativo le va a crear incertidumbre”, explicó.

El doctor González también dijo que la etapa más importante en el desarrollo de la personalidad es la adolescencia, comprendida entre los 12 y 20 años de edad. “Definitivamente, el impacto es mayor en el desarrollo de la personalidad en esa etapa, y está dividida en adolescencia temprana, que va de los 12 a 16 años, y la tardía, de 17 a 20 años de edad. Es diferente a lo que se llama la pubertad, ésta tiene que ver más con el desarrollo biológico del joven”, indicó.

“Sin embargo, el tener una adolescencia ideal no nos va a ‘vacunar’ de padecer ansiedad. Actualmente estoy viendo muchos casos de mucho estrés y ansiedad por la situación económica que vive el país. Esto está siendo un factor determinante para el desarrollo de estos cuadros”, expresó.

El psiquiatra dijo que la ansiedad en niños se manifiesta por cambios en el sueño, los llamados “terrores nocturnos” que se derivan del estrés que sufren. “En esas etapas se presentan también trastornos de control de impulsos que llamamos enuresis, es decir, la falta de control de esfínteres. Hay muchos chiquitos de cuatro o seis años que aún mojan la cama. Incluso en adolescentes y adultos”, explicó.

Esperanza Nieto comentó que los gritos e insultos que se dan en el entorno familiar causan mucho miedo en los niños.

“Si no se controla todo ese ambiente familiar negativo, nos llevará a situaciones de depresión y, lamentablemente, en ‘Salvemos una vida’ vemos que muchos problemas de intentos de suicidio se dan por las discusiones y violencia en el hogar. La combinación de trastornos de ansiedad y depresión la vemos muy frecuentemente”, afirmó el especialista.

El psiquiatra dijo que es necesario aprender a manejar las emociones y que esto se logra identificando cada emoción y qué es lo que está creando, otros cuadros como los trastornos obsesivos compulsivos también tienen que ver con la ansiedad y angustia.

“Si respondes a una situación de hostilidad con más hostilidad, sin ser tolerante, los problemas se agravan. Hay que hacer un análisis para saber qué me está creando angustia y ansiedad. Tengo que pensar cuáles pueden ser las respuestas que se van a dar, y una de ellas es ser tolerante. Algo que manejamos los católicos es el perdón, saber perdonar. Si no sabes perdonar te metes en situaciones de intolerancia, de irritabilidad extrema y conflictos que no vas a poder resolver. Aunque la situación sea muy crítica, todo tiene solución”, expresó.