Mérida, Yuc.- Las conductoras Alis García y Mari Lys Escalante tuvieron ayer como invitada a la especialista en Ontología, Alejandra Jiménez quien reflexionó sobre el tema de la misericordia y de cómo dar las gracias de todo lo que se tiene, en el programa “Salvemos una vida” que se trasmite por La Nueva Amor 100.1 FM de Grupo SIPSE.

La maestra dijo que el Domingo de Misericordia se trata de un festejo muy importante, de manteles largos, solo equiparable a la Resurrección de Jesucristo, porque es para afirmar ese gran pacto del perdón de nuestras ofensas; “que no es que se ofenda solo a Dios, sino que nosotros mismos que somos imagen y semejanza, nos negamos”.

Agregó que “como herederos de ese aliento sagrado, muchas veces no recordamos que nuestra boca debe hablar de lo que está lleno nuestro corazón, que es gratitud, amor y de brisa, ese proceso armonioso donde podemos tener un estado de empatía, dicho sutilmente, y en pro de nuestra celebración, de misericordia los unos con los otros.

Antes de iniciar, dijo, empecemos dando gracias, hay que darse un momento para sentir lo afortunado que se es al tener un lugar dónde vivir y alimentarse, la bendición de tener agua potable, de vestir, el cariño de los hijos y compartir con ellos.

Eso que es parte de la cotidianidad y que disfrutamos tiene su origen en la misericordia de Dios, así se haya uno peleado con alguien o se tenga un momento económico difícil, hay que decir gracias, porque cuando agradecemos lo que tenemos somos dignos de tener más.

Hay que sentir latir el corazón y con una sonrisa decir: gracias con Dios por haber enviado a tu hijo y por haber hecho su manifestación en la Tierra, para que con su divina luz la misericordia corra en los corazones y en los hogares y sean todas nuestras necesidades, enfermedades, falsas creencias y malos hábitos no solo perdonadas sino borradas para que podamos acercarnos a ti, a tu divino reino en el nombre y en la presencia de tu amadísimo hijo.

Decir gracias en la medida justa que permita que lo hagas, así que si se está pasando un momento difícil, no es por Dios, es lo que usted ha deseado vivir, apuntó.

Y para cerrar la primera parte del programa, aseveró que para vivir algo diferente hay que hacer cosas diferentes; ese es el ejemplo de la máxima misericordia de Dios, que permite ser, hacer y existir.

Luego de una pausa, conductoras e invitada continuaron hablando del dolor, el cual todos pasamos por distintos factores. Mari Lys preguntó a Alejandra cómo se entrega el dolor a la misericordia, a lo que la experta respondió:

“Los padecimientos tienen un objetivo en la templanza del espíritu, que es lograr su trasformación, esto no quiere decir que no se es apto, ni aceptado ni bien visto como se es, ya que esto es un insulto a la naturaleza divina. La transformación, en primera instancia, nos lleva a ser la mejor versión de nosotros mismos, que es la expansión de la semejanza divina; por eso, debemos pedir a Dios que nos transforme en lo mejor de nosotros mismos y seamos su reflejo; esto debe ser elocuente y amoroso”.

Alejandra Jiménez invitó a los radioescuchas a decir la siguiente oración: “Padre, por tu divina misericordia, a tus divinos pies vengo a entregar mis dolores, necesidades económicas, enfermedades de mi familia y amigos, incluso las necesidades de mi país; te entrego todo este dolor, este sufrimiento y esta necesidad para que me transformes y permitas que en mí se manifieste tu misericordia divina, hazme a tu imagen y semejanza”.

En su intervención, Alis García le pidió que se señalara la diferencia entre sentir misericordia y sentir lástima. La especialista respondió que “la lástima es miedo; cuando se siente lástima por algo no se está viendo la mano de Dios y se refleja que no se quiere vivir, esto es la manifestación de una falta de compromiso”. Basada en la parábola que habla de no dar el pescado a alguien sino enseñarlo a pescar, ya que la misericordia satisface la más profunda necesidad, abundó que las reglas de la misericordia son: saber y asumir como propia la necesidad del otro; y pensar la forma en que le gustaría al otro que se resolviera el problema.

Más adelante, la titular de la emisión pidió a la invitada algunas ideas sobre lo que el Cristo de la Misericordia dijo a Sor Faustina acerca de rezar la Coronilla de Divina Misericordia.

La maestra Jiménez explicó que hay un punto muy profundo al rezar la Coronilla, es la depuración de toda oscuridad en el estado de alabanza de Cristo que es resucitado, y quien lo ama comprende que no hay que volverlo a crucificar porque se ha dado la transformación; esa es la misericordia de las tres de la tarde; es el momento cúspide donde Jesús abre los cielos y somete los infiernos. “Se necesita la oración, pero si sus necesidades no se lo permiten, es necesario darse un minuto para hacer oración y pedir que nos salve y también al mundo; pedir ser perdonado y que perdone al mundo entero”, afirmó.

En el segmento final del programa, Alejandra Jiménez aclaró la diferencia sobre la expresión material y espiritual, en lo primero dijo que la misericordia es en silencio, sin enaltecer el ego con alardes a la generosidad para enseñar y dar los medios para solucionar problemas, mientras que en el terreno espiritual, ésta nace cuando se actúa como alguien que acompaña de forma amorosa en los momentos difíciles, y que da consejos sin reclamos ni regaños y sin emitir juicios.

“Somos un resumen de quienes nos educaron: nuestros padres y nuestros maestros”, apuntó

Tras una anécdota sobre un hombre en situación perfecta que es puesto a prueba por una decisión de su hija, como inicio de la misericordia, invitó a los escuchas para que este próximo domingo pongan tapetes de colores con su familia y escriban por lo que dan gracias y luego celebren juntos estar en misericordia divina.