Patricia Itzá/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- La Unidad de Desarrollo Sustentable recibe al mes alrededor de 40 solicitudes para derribar árboles, pero sólo el 10 por ciento de ellas se “justifica”, la mayoría se soluciona con la poda adecuada, sin embargo, la ciudadanía y personal de empresas no saben las técnicas para hacerlo.

Sayda Rodríguez Gómez, titular de la dependencia municipal, explicó que para autorizar el derribo el árbol debe estar enfermo, representar un riesgo para la salud o porque sus raíces ya no están suficientemente fuertes y se puede caer.

“Todo ese proceso lo evalúa un comité integrado por personal de la unidad, así como de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y personal experto del tema, quienes determinan si es inevitable el derribo”, indicó.

“Estas peticiones provienen de todas las partes de la ciudad, no existe una zona de prioridad, sobre todo en colonias donde se plantó algún ramón o laurel en las banquetas, ya que en algunas ocasiones dañan las viviendas”, expuso.

“La mayoría de las peticiones terminan en una poda de saneamiento de raíces o copas. Mucha gente no sabe la forma correcta, por eso implementamos talleres para enseñar las técnicas adecuadas”, dijo.