José Salazar
MÉRIDA, Yuc.- Ya sea por cuestiones de trabajo, salud o por condiciones económicas, cada día cientos de personas sufren penurias en Mérida al soportar a la intemperie las bajas temperaturas que se registran en la noche y al amanecer.

Y es que en la capital yucateca ha cobrado auge que las aceras de los nosocomios sean utilizadas por algunas personas como espacio para dormir convirtiéndose en “hoteles provisionales”, entre ellos se encuentran los hospitales generales Regional No.1 Lic. Ignacio García Téllez, el Agustín O’Horán y el de zona No. 12 Lic. Benito Juárez García, los cuales cierran sus rejas.

A las 20:00 horas algunas personas empiezan a “acomodarse” en los alrededores de los hospitales, algunos porque no tienen a dónde acudir mientras esperan noticias de su familiar hospitalizado.

Además de los parientes de hospitalizados, es común ver en dichas zonas a indigentes en espera de grupos altruistas, muchos de los cuales regalan productos para cenar a las personas que lo necesitan.

En pisos de las salas de espera es común ver este tipo de imágenes 

Cabe indicar que en Yucatán existen 59 asociaciones civiles integradas por jóvenes, amas de casa y grupos religiosos, las cuales operan en los alrededores de los hospitales donde llevan ayuda en forma de alimento a personas que tienen un familiar enfermo, que se encuentran en situación de calle o desprotegidos que no cuentan con recursos suficientes.

Otras personas que deben afrontar las bajas temperaturas son los trabajadores que, al salir de sus centros de labores, después de la medianoche, deambulan en las calles por unas cinco horas, mientras se reanuda el servicio de transporte urbano.