MÉRIDA, Yucatán.- El militar Víctor L. H. F, quien en la madrugada del sábado 4 de noviembre baleó a un hombre en el fraccionamiento Residencial Pensiones, fue vinculado por el delito de homicidio en grado de tentativa, debido a que se comprobó que actuó con dolo y no en defensa propia como alegaban sus abogados, pues es instructor de tiro de combate y sabía en qué lugares del cuerpo de su víctima tenía que disparar para causar el mayor daño, e incluso la muerte.

La defensa también alegó que este soldado no se dio a la fuga sino que se dirigía a la base militar a reportar los hechos a sus superiores, a lo que la juez segundo de control, Blanca Bonilla González, tampoco dio validez debido a que el informe homologado de los policías de la Secretaría de Seguridad Pública indicó que existió persecución por varias patrullas e incluso una de ellas tuvo que cerrar el paso al vehículo del ahora vinculado, quien se negaba a detenerse.

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Como publicamos, en la madrugada del sábado 4 pasado, el militar es amante de una mujer del fraccionamiento Residencial Pensiones, y baleó a un vecino del lugar, debido a que ella abandonaría a su marido y la víctima “quien es amigo del ofendido”, trató de impedirlo.

El lesionado Luis R.T. de 27 años recibió dos disparos, uno en el abdomen y uno más en el rostro, y actualmente se debate entre la vida y la muerte en el hospital O’Horán.

En la audiencia realizada ayer en el Centro de Justicia Oral, la juez de control Blanca Bonilla González vinculó al militar Víctor Leonardo Hernández Fregoso por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa y confirmó la prisión preventiva, medida cautelar que estará vigente por el tiempo que dure el proceso.

La juez concedió a la Fiscalía General del Estado un plazo de tres meses para el cierre de investigación de este caso.

En su explicación de motivos, la juez señaló que por ahora existen datos de prueba suficiente para acreditar que el ahora vinculado actuó con dolo y no en defensa propia como argumentaron sus abogados.

Lo anterior recalca que el ahora acusado no se encontraba en “peligro real” que ameritara el uso de su arma de cargo, misma que llevó al lugar de los hechos a pesar de que no estaba en horario de servicio, además de acudir al fraccionamiento sin uniforme militar.

El hecho de que la víctima lanzara una piedra sobre el parabrisas del automóvil del militar, no era motivo para que éste, descendiera del vehículo, le disparara en dos ocasiones y le gritara: “aquí te vas a morir”, como informaron testigos.

En su exposición de los hechos, los fiscales señalaron que el problema se suscitó debido a que Heyder A. C. discutió con su pareja sentimental Karen V. C. al interior de su domicilio, ubicado en la calle 45 del Residencial Pensiones, tras descubrir mensajes subidos de tono en el celular de la mujer, enviados por Víctor L. H. F., a quien conocía porque jugaban en el mismo equipo de fútbol.

Tras el altercado en el que la mujer confirmó que el militar era su amante, le dijo a su pareja sentimental que se iría de la casa a vivir con el soldado y lo llamó para que pasara por ella.

El sujeto llegó armado con una pistola y exigiendo a gritos que dejaran salir a la joven, de modo que  surgió una discusión con el marido ofendido; sin embargo, Karen salió y abordó el Ibiza placas YWC-1201-B .

El altercado llamó la atención de Luis R. T y Sarahí C., vecinos y amigos de Heyder, quienes se acercaron para averiguar qué sucedía, y al enterarse de que Karen se iba, Luis arrojó un pedazo de block de concreto contra el parabrisas del vehículo. Acto seguido el soldado descendió, sacó su arma de cargo (una pistola calibre .9mm) y le disparó.

Mientras tanto, patrullas de la SSP realizaron un operativo en el poniente de Mérida hasta que el Ibiza sospechoso fue localizado transitando sobre la avenida Fuerza Aérea por calle 81-C  de la colonia Obrera, cerca de la Base Aérea número ocho, donde el ahora procesado era controlador de vuelo.