Francisco Puerto/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Acusado del delito de fraude genérico, fue vinculado a proceso el representante legal de la empresa “Caysa Constructora”, M. E. M. A., porque efectuó parcialmente, con materiales baratos y sobrecostos, una edificación de la automotriz Toyota en Altabrisa, ocasionando un daño por más de 12 millones de pesos.

Fue denunciado por los apoderados legales de la empresa denominada “Automotriz Toy del Sureste”.

La juez de control Ileana Georgina Domínguez Zapata le impuso las medidas cautelares de pagar una garantía económica de 30 mil pesos; prohibición de salir de la Península; someterse a vigilancia; presentarse periódicamente, y colocación de un localizador electrónico. Las medidas durarán ocho meses y el cierre de investigación tendrá lugar en seis.

Dicha empresa designó al ingeniero E. B. G. para que buscara la mejor propuesta para una edificación y a pesar de existir mejores proyectos que se inscribieron en la licitación, adjudicó la obra a “Caysa Constructora”, representada por el ingeniero L. L. M. A.

Creyendo en que así era, un apoderado general de la citada empresa automotriz, en fecha diciembre del 2013 celebró con el ingeniero L. L. M. A., representante de la citada constructora, un contrato de obra negra a precios unitarios y tiempo determinado, para la realización de un proyecto en Altabrisa.

Recibió primero $8’582,155.52 en concepto del 30% de anticipo de los trabajos, que debieron finalizar el 20 de agosto de 2014, lo cual no sucedió.

E. B. G. no cumplió su labor y sí, en cambio, por medio de engaños efectuó cobros injustificados y sin razón a la automotriz por conceptos de obra que nunca se ejecutaron.

Hubo conceptos extraordinarios no presupuestados e innecesarios a la obra, y sobreprecios por encima de lo originales contratados que se incorporaron y autorizaron en 12 estimaciones respectivas.

E. B. G. se encargaba de autorizar dichas estimaciones, obteniendo así un lucro indebido de $12’355,031.29.