Por fin ha llegado el día de elegir el futuro del país, del estado y de nuestros municipios, después de una cansada jornada de campañas electorales. Digo cansada aunque participé únicamente como un ciudadano que, como muchos otros, quedó harto de tantas mentiras y burlas; desgraciadamente, la mayoría de éstas no vino de los candidatos sino de los demás ciudadanos que demostraron su dificultad para establecer un diálogo tolerante por el futuro de la sociedad.

Pese a todo, lo que más me preocupa es la cantidad de gente deseosa de la venta de su voto, en especial entre los jóvenes, quienes somos los que se supone decidiremos al ganador por ser mayoría. También me preocupo por quienes observarán actos que no están legalmente permitidos y se harán de la vista gorda o, peor, le temo a la gente a la que le dará flojera salir a las casillas a ejercer un derecho, que también es una obligación moral, que llevará a este país a un nuevo futuro. Quizá una razón de no acudir a las urnas es que no deseas votar por ningún candidato, pues piensas que todos son malos, pero estoy seguro que hay uno que otro que detestas más y es por ello que también vale la pena votar intentando que esos no ganen.

Por último, me queda invitarte a reportar cualquier intento de compra de voto y si ya lo vendiste al momento de leer esta opinión y tu conciencia te remuerde, usa tu magia, denuncia a quien te compró el voto, pues, total, la denuncia es anónima y nadie podrá ya quitarte los pesos recibidos. Podrás hacerlo desde la página web de la Fepade o llamando al Fepadetel 018008337233, de igual manera podrás ahí reportar cualquier propaganda partidista o la entrega de “regalitos” para quienes hayan votado por cierto color.