Luis Fuente 

MÉRIDA, Yuc.- La entidad ya figura en el mapa de los “huachicoleros”, pues el ducto de Pemex de la carretera Mérida-Progreso ha sido víctima de tres ataques de que estos grupos delictivos en nueve meses, pero los últimos dos con una diferencia de solo cuatro semanas. Sin embargo, el delegado de la PGR en Yucatán, Juan Manuel León León, ha negado que exista el “huachicoleo” en la entidad, y aseguera que “son solo hechos aislados”.

El último fue anteanoche, que derivó en una explosión que dejó a tres de los ladrones con graves quemaduras y permitió a la SSP detener a otros cuatro involucrados. Los tres incidentes se han registrado en el tramo entre la comisaría meridana de Kikteil y las progreseñas de San Ignacio y Paraíso.

Las autoridades policiacas han negado la presencia de estos grupos delictivos operando en Yucatán, pero Pemex tiene documentado con habitantes de las comisarías por las que pasa el ducto en la vía Mérida-Progreso, sobre la presencia de gente foránea cerca de esta tubería, que incluso se ostentan como personal de esa paraestatal, pero no muestran acreditaciones y dicen provenir de Puebla y Oaxaca.

El primer ataque al ducto en cuestión ocurrió el 12 de octubre de 2017, cuando personal de Pemex y la Armada de México realizaban una revisión en las tuberías y detectaron una toma clandestina a la altura de la comisaría progreseña de Paraíso.

El 22 de junio pasado, habitantes de la comisaría meridana de Kikteil, que fueron a leñar, sintieron un fuerte olor a gasolina y, al investigar, se dieron cuenta de la toma clandestina y reportaron los hechos a Pemex.

Personal de seguridad de la paraestatal, apoyado por elementos de la Marina, fueron al lugar donde confirmaron el hallazgo, que se trató de una toma casera de gasolina, soldada en el ducto de Pemex que lleva combustible de Progreso a Mérida.

Al realizar una inspección, el personal de Pemex halló escondida en el monte una manguera de aproximadamente 500 m de largo que llegaba hasta unos terrenos baldíos en de esa zona. Se presume que la manguera era conectada a la toma clandestina para llevar pipas que se estacionaban en esos terrenos baldíos cercanos.

El tercero ocurrió anteanoche a la altura del kilómetro 24, entre las comisarías de San Ignacio y Paraíso.