MÉRIDA, Yuc.- Los incrementos en el precio de los combustibles continúan y “cotizan” el kilo o litro en costos mucho más elevados a los que se manejaban antes de la liberación, por lo que hoy los ciudadanos pagan más sin que se reduzcan las quejas del mal servicio, no sólo por el costo, sino porque los productos se entregan incompletos.

Sobre la liberación en enero pasado de los precios del Gas LP, el costo por tanque de 20 kilos ha incrementado al menos un 30 por ciento su costo. Ayer las amas de casa se percataron que pagaron, en menos de un mes, 20 pesos más por un cilindro de dicha capacidad.

Cabe indicar que el tanque de 20 kilos, que en diciembre de 2016 -antes de la liberación- costaba 272 pesos (el kilo estaba en 13.64 pesos), ayer costaba 380.60 pesos debido a que el kilo se cotizó a 19.03 pesos. Es decir, en menos de un año un tanque de dicha cantidad ha subido más de 100 pesos.

La Comisión Reguladora de Energía es la instancia encargada de dar a conocer cuáles son los precios para los combustibles, mismos que cataloga de la siguiente manera: por autoconsumo y consumo por cilindros, este último es el precio establecido para los consumidores finales.

Los precios han variado desde que comenzó el año, ya que se ofertan según la empresa y la zona; ante esta situación, los costos difieren entre 10 y 15 pesos.

Además mal servicio

Desde la liberación de los precios del Gas LP, el 1 de enero, en la entidad se ha sancionado a 10 empresas del ramo por diversos incumplimientos en el servicio, principalmente la seguridad, mientras que en 2016 únicamente se sancionó a tres compañías.

De acuerdo con los reportes de la Comisión Reguladora de Energía, en enero de 2017 el precio de este insumo básico era de 16.57 pesos el kilo, y el 29 de octubre pasado alcanzó los 19.03 pesos.

Consumidores entrevistados por Milenio Novedades en relación con el aumento de precio de combustibles mencionaron que, además de afectar la economía familiar, el servicio presenta diversos anomalías, entre ellas que los cilindros están en malas condiciones, lo que representa un riesgo para las familias.

“Si en el precio se reflejara el cambio de cilindros a uno de mejores condiciones no habría tanto problema, pero cada vez se paga más por un tanque que está oxidado”, comentó una de las amas de casa.

Además de las malas condiciones de los cilindros, los entrevistados señalaron que a veces los tanques no llegan completos, pues aunque el consumo del gas LP es el mismo, a veces les dura menos.

Ante esta situación, señalaron que lo único que pueden hacer es cambiar de distribuidor o si el tanque está muy dañado no lo aceptan, así como quejarse con el repartidor para que el próximo tanque sí esté completo.

La consumidora María Luisa Can manifestó su inconformidad porque el tanque de 30 kilos casi le costó 570 pesos.