MÉRIDA, Yuc.- A pesar de que en junio de 2016 se publicó el decreto de la Ley de Voluntad Anticipada del Estado de Yucatán, muchas personas desconocen que por medio de esta normativa es posible evitar que se prolongue innecesariamente el sufrimiento de algún familiar si este lo dispone con antelación, con el fin de tener una muerte digna.

Patricia Carrera González, responsable de la Coordinación de Voluntad Anticipada, de la Subdirección de Red Hospitalaria de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), indicó que hasta el momento ninguna persona ha hecho uso de este instrumento legal, al que se puede acceder por medio de un notario.

Agregó que tanto el personal de hospitales públicos como privados cuenta con capacitación en este tema, misma que proporcionó la coordinación a su cargo.

“La ley busca evitar que las enfermedades terminales se prolonguen de manera indebida, ya que en muchas ocasiones esto ocasiona problemas familiares y un alto costo médico por la estadía. Por ejemplo el costo por día en terapia intensiva supera los 20 mil pesos”, expuso.

Lo anterior se conoce como “obstinación terapéutica” que son las medidas no probadas, exageradas o extraordinarias, que no tienen más sentido que la prolongación de la presencia biológica y deterioran, aun más, estado físico del doliente.

El “paciente terminal” es aquel que sufre enfermedades que no pueden ser aliviadas debido a un deterioro físico intenso, debilidad extrema, pérdida de la autonomía, trastornos cognitivos y de conciencia progresiva, cuya consecuencia evolucionará hacia la muerte en horas o pocos días.

Habitualmente, este estado se acompaña de variados síntomas, causando gran desgaste emocional en el paciente, sus familiares y redes de apoyo.

Carrera González explicó que por medio de la Ley el paciente puede ante notario, manifestar su voluntad acerca de las atenciones médicas que desea recibir en caso de padecer una enfermedad irreversible o terminal, que les impida expresarse.