16 de Octubre de 2018

Yucatán

Ante las dificultades, sólo queda luchar: empresario

Francisco Rivas Gamboa, líder en la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga, habla de cómo llegó hasta donde hoy está.

Francisco Rivas Gamboa aprendió desde muy joven a hacer negocios, aún en medio de la adversidad. (Amílcar Rodríguez/SIPSE)
Francisco Rivas Gamboa aprendió desde muy joven a hacer negocios, aún en medio de la adversidad. (Amílcar Rodríguez/SIPSE)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- “A pesar de las dificultades no hay que perder la visión hacia adelante”, es la máxima de la vida personal y profesional del empresario yucateco Francisco Rivas Gamboa, prosecretario de Transporte Intermodal de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar) y presidente de la delegación estatal de dicha agrupación. 

Con una cultura de trabajo inculcada por su familia, se inició en los negocios a temprana edad y de las lecciones de su inexperiencia obtuvo la madurez para tomar decisiones que lo llevaron a crecer en el ramo.

Además, ha colaborado en organizaciones como el patronato del antes Instituto de Cultura de Yucatán ahora (Secretaría de Cultura y las Artes) y la asociación KananKab en la misión de reforestación.

Su labor la equilibra con su papel de padre de familia y también ha conjugado su labor empresarial con la política, porque considera que la iniciativa privada debe involucrarse para sumar su experiencia en las decisiones de impacto en la sociedad. 

Hiperactividad capitalizada 

De carácter inquieto y con la visión de generar valor, desde muy joven comenzó a trabajar y aprender la importancia de la disciplina. Luego de estudiar en el Tecnológico de Monterrey, volvió a Mérida y se integró a una cadena de tiendas donde  a través de la labor diaria fue identificando oportunidades de negocio que lo llevaron a construir una carrera empresarial de más de tres décadas.

“Teníamos de todo y me fijaba bien qué mercancía no había en el mercado, y compraba todo lo que podía, y cuando era la temporada alta la competencia no lo tenía porque yo lo había comprado, me adelantaba siempre. Luego vino la decadencia de las tiendas por la entrada de las trasnacionales”, recordó.

Posteriormente, cambió el giro de los abarrotes para experimentar en otros negocios, y por un amigo se enteró sobre la viabilidad del tema del autotransporte de carga y se animó a apostarle con todo lo que implicaba. Para adquirir el primer vehículo hipotecó su casa y comenzó a conectarse con su mercado.

“Iba a todos lados,  trabajaba como si tuviera 100 camiones, iba a ver a todo el mundo para ‘fletearle’  a los negocios. Cuando comencé a entender el mercado compré dos más y poco a poco logré un crecimiento en flotilla y al nivel empresarial, pero siempre con la visión en el servicio, porque si resuelves el problema del cliente, y bien hecho, te van a contratar y te va a ir bien”, abundó.

Explicó que ha experimentado la evolución del ramo, porque con el tiempo el mercado ha cambiado y las soluciones que ofrecen son en logística para generar beneficios para ambas partes. 

“Así crecimos, tuvimos una etapa interesante para llevar material de construcción a Quintana Roo, pero la creación de la autopista nos sacó del mercado, es una de las más caras de México, y hemos pedido negociaciones para buscar mejores condiciones, como descuentos para que las empresas de autotransporte ayuden a dinamizar la economía del estado para ser competitivos, pero no hemos encontrado eco y ha mermado mucho la cantidad de servicios hacia ese estado”, dijo al recordar los retos que enfrenta su giro.

De empresario a líder del gremio

Por su naturaleza de generar las mejores condiciones para negociar, lo llevaron a afiliarse a la Cámara Nacional de Autotransporte  de Carga (Canacar) hace 12 años, y dentro de la organización comenzó a involucrarse en las acciones hasta llegar a tener la representación de la delegación y posteriormente de puestos nacionales, actualmente además de presidente local de la cámara es prosecretario de Transporte Intermodal.

“Si hoy en día no nos preparamos para ser competitivos, en tecnología, operadores capacitados, logística integrada, no podremos dar servicio a las grandes empresas que vienen de otros lados y que ven a Yucatán como un lugar de oportunidades de negocio. Tenemos que acoplarnos y capacitarnos”, apuntó. 

Destacó que con base en la experiencia y conocimiento del giro, considera necesario en el estado la creación de una central de carga en la que los operadores puedan concentrarse, tengan un lugar para descansar, alimentarse, cargar combustible, darle mantenimiento a los vehículos, bodegas, entre otros servicios, y signifique un espacio controlado para tener el registro de todos los camiones de locales y foráneos,  y esta información sea útil para abonar a la seguridad del estado. En este sentido, consideró que en el programa Escudo Yucatán, se debe incluir el tema de autotransporte.

Hombre de varias dimensiones

Con una empresa en franco crecimiento, el liderazgo en una cámara, Francisco Rivas Gamboa amplió su campo de acción para ser un hombre de varias dimensiones al combinar su trabajo con la atención a la familia, a organizaciones de la sociedad civil, patronatos de autoridades culturales y hasta ser parte de una agrupación política, ya que fungió seis años como secretario de finanzas del comité estatal del PRI, porque está seguro de que la visión de la iniciativa privada es valiosa para aportar su conocimiento a lo relacionado con políticas públicas.

“Hay que tener ganas de hacer las cosas, no es fácil tener la voluntad de gestionar con las autoridades para pedir mejores condiciones, por ejemplo tenemos tarifas de primera y carreteras de tercera, muchos requerimientos y exigencias que se nos pide, es mucho trabajo, pero cuando se quiere dejar huella hay que trabajar. Afortunadamente hemos logrado buenas relaciones con las asociaciones y las autoridades; nunca nos ha parado “el no se puede’”, reflexionó.

Este valor de esfuerzo y la invitación a no rendirse es la que fomenta en sus hijos y colaboradores porque está convencido de que ante las dificultades más profundas que se presenten en la vida, la mejor opción es la lucha.

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