22 de Septiembre de 2018

Yucatán

Arquidiócesis de Yucatán celebra a enfermeros en su día

Recuerdan que los trabajadores del sector salud son como el buen samaritano que apoya al hombre herido.

El Arzobispo de Yucatán, Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, reconoció la vocación de los trabajadores del sector salud. (Milenio Novedades)
El Arzobispo de Yucatán, Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, reconoció la vocación de los trabajadores del sector salud. (Milenio Novedades)
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Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- La Arquidiócesis de Yucatán se une a la celebración del Día de la Enfermera y Enfermero en este 6 de enero y hace un reconocimiento a la enorme y delicada labor que realizan en favor de nuestros hermanos enfermos. 

En su trabajo de cada día resplandecen los valores de la comprensión, el consuelo y la fraternidad. Podemos decir a la luz del Evangelio, que quien se acerca a un hermano agobiado por la enfermedad se acerca a Cristo mismo, independientemente de que el profesional de la salud sea creyente o no.  El agente de la salud es el buen samaritano de la parábola, que se para al lado del hombre herido, haciéndose su “prójimo” en la caridad (Cf. Lc. 10, 29-37).

Profesión, vocación y misión se encuentran y, en la visión cristiana de la vida y de la salud, se integran recíprocamente. Bajo esta luz la actividad sanitaria toma un nuevo y más alto sentido como “servicio a la vida” y “ministerio terapéutico”. 

Ministro de la vida,  el agente de la salud, la enfermera o el enfermero, es “ministro” de aquel Dios, que en la Escritura es presentado como “amante de la vida” (Sab. 11, 26). 

Servir a la vida es servir a Dios en el hombre: volverse “colaborador de Dios en la recuperación de la salud del cuerpo enfermo”  y dar alabanza y gloria a Dios en la acogida amorosa de la vida, sobre todo si está débil y enferma.

El servicio a la vida se convierte en ministerio de salvación, o sea, anuncio que realiza el amor redentor de Cristo. “Médicos, enfermeros, los otros agentes de la salud, voluntarios, son llamados a ser la imagen viva de Cristo y de su Iglesia en el amor hacia los enfermos y los que sufren”: testimonios del “Evangelio de  la vida”  (Carta de los agentes sanitarios, Juan Pablo II, 1995).

Ruego al Señor por ustedes, queridos enfermeros y enfermeras, para que les conceda el don de la perseverancia en esta noble labor que mitiga el dolor de tantos hermanos nuestros y les imparto mi bendición en su día.

Mérida, Yucatán, 6 de enero de 2014.
† Emilio Carlos Berlie Belaunzarán
Arzobispo de Yucatán.

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