15 de Noviembre de 2018

Yucatán

En el Cecuny aprenden a ser mejores personas

Los menores que acuden a este sitio reciben herramientas que contribuyen a un desarrollo y equilibrio integral.

La idea del Cecuny se concretó el 24 de enero de 1994. (Notimex)
La idea del Cecuny se concretó el 24 de enero de 1994. (Notimex)
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Agencias
MÉRIDA, Yuc.- El Centro Cultural del Niño Yucateco (Cecuny) es un modelo de enseñanza teórico-práctico de artes, juegos y materias, que hace que los menores que acuden a este sitio cuenten con herramientas que contribuyan a un desarrollo y equilibrio integral.

Este ex cuartel militar de Dragones que ocupa una manzana en el barrio conocido como La Mejorada, en el Centro Histórico, ahora está dividido en espacios de gran tamaño.

Ahí, los menores de hasta 12 años aprenden de una manera armónica, el uso de instrumentos musicales, disciplinas de baile y canto, artes plásticas, además de disciplinas como ajedrez y comunicación, entre otras.

La idea del Cecuny se concretó el 24 de enero de 1994, cuando la primera propuesta de educación en varios niveles agruparon a los primeros alumnos, y se convirtió en un referente que 21 años después sigue acaparando el interés, porque los pequeños se integren a esta “gran familia”.

En entrevista con Notimex, la directora de este centro, María Guadalupe Hernández Trejo, dijo que es un lugar al que los menores llegan gustosos, donde se sienten libres, encuentran amigos tanto en sus compañeros como en sus maestros y se consolidan en un grupo que los identifica como parte de él.

“A este lugar vienen menores desde los cuatro años, con o sin discapacidad, porque para el personal docente es importante que todos sean bienvenidos, se integren en los mismos programas, incluso, se ayuden y se valoren, como parte de una sociedad”, comentó.

Aquí, los niños sin discapacidad ayudan con mucho cariño y respeto a quienes presentan esta condición, y se ha logrado que todos se integren en un grupo de salsa y ritmos latinos, por ejemplo, que los hace convivir y aprender de una manera divertida.

Los menores de cuatro a seis años son admitidos en este centro en unos grupos llamados de creatividad, que es un tronco común con actividades que les permiten probar sus habilidades, gustos y el trabajo en equipo.

El segundo nivel de aprendizaje es de siete a nueve años, con talleres integrales, donde aprenden cosas más específicas y combinan la adquisición de conocimientos científicos, creativos y artísticos, con materias que les dan una educación extra escolar integral.

A partir de los nueve años cursan talleres específicos, es la fase en la que los niños escogen qué materias llevar, qué instrumentos quieren aprender a fondo, que disciplinas son las que más les interesa; entonces ellos hacen sus horarios y se especializan en lo que más les gusta.

La ciencia juega un papel importante en la enseñanza, puesto que combinada con las artes ha dado como resultado un equilibrio perfecto en el desarrollo de quienes han acudido a este centro.

La formación extraescolar que en este centro se lleva a cabo, además une a los menores en una armonía que los aleja de las malas conductas, de las enemistades, aprenden a trabajar y jugar en equipo, a ayudarse, a esforzarse lo que se refleja dentro y fuera del centro.

Los maestros también son padres de familia, algunos hasta han tenido como alumnos a sus propios hijos, han visto las ventajas de este tipo de educación extraescolar en sus propias familias y en la de otros que se acercan a platicarlo.

Una de los objetivos que se han trazado en sus programas es que se preserve y promueva la cultura de la paz, que haya comunicación, que exista respeto, que vean a las artes como un cimiento de su desarrollo, a los derechos humanos como una bandera de por vida.

La educación de las artes y la ciencia lleva intrínseco que los menores aprendan a valorar su historia, sus orígenes, la diversidad que entre ellos mismos existe y lo que ofrece Yucatán como estado y la humanidad como un todo.

Al Cecuny los niños van a crear, a aprender, a expresarse, a experimentar con sus necesidades lúdicas e intelectuales y a ver resultados en lo individual y en equipo.

Ellos fortalecen sus lazos de amistad, de solidaridad, de humanidad, de trabajo y eso se traduce en mejores relaciones sociales cuando ya son adolescentes y adultos.

Los niños mayas que acuden al centro viven en un mundo incluyente, lo mismo los menores con alguna discapacidad y mediante sus múltiples programas se integran en un grupo homogéneo, que aunque exista una diferencia de edad se ven “como hermanos grandes y chicos, integrantes de una misma gran familia”.

Enseñanza y valores

En ese Centro se ha logrado perfeccionar a diario un modelo de comunicación intercultural, mediante la promoción y enseñanza de valores como la equidad, la solidaridad y la tolerancia.

Los padres de familia son una pieza clave en este programa de desarrollo integral, ellos se involucran en los procesos de enseñanza y se cohesionan al trabajo de educandos y maestros.

Los talleres que en este lugar se ofrecen son: artes plásticas, animación, ajedrez, canto coral, creatividad, ciencias, comunicación, computación, teatro, pantomima, piano y literatura.

Así como iniciación a la danza, danza clásica, danza folklórica, clarinete, percusiones, guitarra, flauta dulce, flauta transversa, violín, trompeta, juegos, cantos tradicionales y expresión corporal.

A través del trabajo desarrollado se han logrado conjuntar grupos artísticos, especificó Hernández Trejo, como “Ensamble Chan-Cil”, una orquesta que incluye todos los instrumentos y que ya es tomada en cuenta para presentarse en eventos como una agrupación invitada.

Esta orquesta está a cargo de Ligia Rosado Boix y cuyos directores adjuntos son: Javier Llanes Caballero, Juan de Dios Rubio Escalante, Santos Chan Huchim, Saúl Cortés Pérez y Jonathan Gutiérrez Padilla.

Además se ha conjuntado el “Coro de Niñas y Niños del Cecuny”, cuya directora es la maestra Eunice Medina Castro.

Mientras que, también en el área de baile se tiene el “Ballet K´aholtaba”, a cargo de Nadia Zupo, en tanto que hay otra agrupación llamada “Ballet IntegrARTE”, cuyo director es Gaspar Estrada.

Compañía de teatro infantil

Los niños y niñas también han formado una compañía de “Teatro Infantil”, cuyos directores son los maestros: Willy Vázquez, Aurora Quintal, Juan Castillo, Laura Zubieta y Bertha Merodio

En cuanto a “Música Latinoamericana” se formó un grupo a cargo del maestro Edgar Tzab y de “Danza Clásica”, bajo la dirección de la maestra Addy Sánchez.

Los padres de familia están totalmente integrados a la misión de formar mejores seres humanos, con valores e integrados en una sociedad.

Ser niña o niño y pertenecer a este Centro Cultural del Niño Yucateco es ser festejado todos los días del año.

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