20 de Agosto de 2018

Yucatán

Clavados en el cenote de Mitza

Descubren y registran cenote en terrenos de Mitza de la avenida Jacinto Canek; roban equipo de buzo durante la inmersión al cuerpo de agua.

El cenote de Mitza se encuentra en unos terrenos ubicados detrás de la avenida Jacinto Canek, al poniente de Mérida. (SIPSE)
El cenote de Mitza se encuentra en unos terrenos ubicados detrás de la avenida Jacinto Canek, al poniente de Mérida. (SIPSE)
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Sergio Grosjean/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- La semana pasada comentamos que desde el ocaso del siglo XIX hasta el crepúsculo del XX, existieron cenotes que fueron dispuestos desde sitios de esparcimiento familiar hasta connotados comederos y abrevaderos.

Rememorando este majestuoso pasado les narro que la semana pasada prospectamos un cenote meridano que podría convertirse en un sitio emblemático y de sano recreo, ya que es un cuerpo acuífero privilegiado debido a que posee características muy particulares, llámese morfología, situación geográfica y tipo de propiedad.

Podría diseñarse un proyecto para convertir este abandonado cenote en un paradisiaco lugar. Y ya que están enterados los propietarios y el ayuntamiento de Mérida, no hay pretexto para olvidarse o forjar un plan mediocre.  

Días atrás, nuestro amigo y colega, Carlos Evia, se encontraba entrenando rudamente para mantener su envidiable condición física y al transitar a paso firme por el costado de unos terrenos, ubicados detrás de la avenida Jacinto Canek, se percató que estaban rellenándolos con material pétreo debido a que la propiedad tiene un desnivel de alrededor de siete metros con respecto a la calle.

Aunque concentrado en su férrea preparación atlética, como un águila calva que puede observar a su presa a 3 mil 200 metros, advirtió que en el corazón de la propiedad había un cuerpo de agua aderezado por un muro perimetral y su olfato poderoso, como el de un elefante africano que huele a dos mil metros, lo orilló a cavilar que podría tratarse de un cenote.

Autorizan registro

De tal forma, se deslizó ágilmente en la hondonada a través de los espinosos obstáculos y al llegar se convenció que su olfato no lo traicionó y dedujo que era urgente registrarlo debido a que podría correr algún riesgo durante el relleno. Es así que solicitó hablar con el responsable a quien le pidió permiso para realizar la exploración, y la empresa amablemente autorizó la prospección. Y eso lo agradecemos mucho.

Se organizó el registro y el equipo de espeleólogos “Ajau” -quienes han hecho una importante labor investigativa en las cuevas yucatecas por años- se dedicó a registrar la parte superficial del cuerpo de agua y mientras Addy Loría, Fátima Tec, María José Gómez, Gloria Romero, Venus Estrella, Orlando Casares y Carlos Evia, realizaban las mediciones correspondientes acompañados de Margarita Ventura del ayuntamiento de Mérida, Geovany Martínez y César Ruiz efectuaron el reconocimiento subacuático, al tiempo que Raúl Vázquez, Gabriel Delgado y el que suscribe, aguardábamos en superficie esperando el regreso de los compañeros y con informes para saber si organizaríamos un segundo grupo de buceo.

Durante la espera, Marcos Dorantes, vigilante por parte de la empresa Productos Mitza, amablemente nos acompañó y narró lo complejo que ha sido rellenar la zona, y mientras eso sucedía emergieron los compañeros, quienes luego de proporcionarnos imágenes y mediciones pudimos comprobar que se trata de un excelente cenote que posee una profundidad máxima de ocho metros y un diámetro de 26. El agua es muy transparente, hay fauna como peces e incluso podrían existir especies únicas en el planeta. También hay basura como llantas, botellas, pet, bloques e incluso un señalamiento vial. Por fortuna, la empresa ya tomó conciencia de la situación y dispuso reforzar y pintar el muro perimetral. Los felicitamos por su compromiso con el medio ambiente.

Robo de equipo de buceo

La nota negra es que luego de la exploración me robaron equipo de buceo que se encontraba en el maletero y consistente en varios reguladores Poseidón y de la marca IST-mares, chalecos compensadores, aletas, visores Cressi, varios neoprenos -hasta uno mojado- y rieles, entre otros artículos. Por fortuna, esas repulsivas ratas tontamente no se percataron de una maleta con lámparas terrestres y subacuáticas de última generación y muy costosas. Informe de su paradero y con gusto ofrezco recompensa.

¡Por los chones del maestro Evia (que no maestro Esma)!


Mi correo es [email protected] y twitter: @sergiogrosjean

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