19 de Octubre de 2018

Yucatán

Uady mejora técnica para detección del mal de chagas

Este método resulta menos invasivo y con menores costos.

Investigadores de la UNAM y la UADY desarrollaron una técnica basada en el ultrasonido para la detección del 'mal de chagas', el cual, con el paso de los años, puede causar muerte súbita o insuficiencia cardiaca por la destrucción progresiva del músculo cardiaco. (Archivo/ SIPSE)
Investigadores de la UNAM y la UADY desarrollaron una técnica basada en el ultrasonido para la detección del 'mal de chagas', el cual, con el paso de los años, puede causar muerte súbita o insuficiencia cardiaca por la destrucción progresiva del músculo cardiaco. (Archivo/ SIPSE)
Compartir en Facebook Uady mejora técnica para detección del <i>mal de chagas</i>Compartir en Twiiter Uady mejora técnica para detección del <i>mal de chagas</i>

SIPSE.com
MÉRIDA, Yucatán.- Con el objetivo de desarrollar un método de detección temprana para la enfermedad de Chagas, un equipo conformado por el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro de Investigaciones Regionales de la Universidad Autónoma de Yucatán (CIR UADY) creó una técnica basada en el ultrasonido para otorgar un diagnóstico menos invasivo y de costos más accesibles para los pacientes. 

En entrevista, Israel Sánchez Domínguez, investigador de la Unidad Mérida del IIMAS, nació de una hipótesis que había desarrollado a lo largo de toda su carrera de investigación, relacionada con la detección de cardiopatías y, específicamente, de oclusiones en las arterias causadas por la presencia de lípidos que alteran la velocidad, presión y movimiento de las corrientes sanguíneas, lo que pone en riesgo la vida de los pacientes.

Según el comunicado de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia, los estudios que se emplean para detectar los síntomas de la enfermedad de Chagas funcionan de forma invasiva a través del método de ELISA (Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay) que comúnmente se usa para detectar la presencia del virus de inmunodeficiencia humana (VIH). 

"Para desarrollar un nuevo método menos invasivo, se estudió la morfología del parásito Trypanosoma cruzi, las características sanguíneas al momento de su infección (cantidad de glóbulos blancos, glóbulos rojos, plaquetas) y los patrones de variación en la concentración de estos parásitos en la sangre. Este dato se predice a partir de la velocidad con que la sangre se mueve en el cuerpo, particularmente en el corazón. Para capturar la información, se emiten señales ultrasónicas bajo la técnica de procesamiento de señales Doppler", apuntó Sánchez Domínguez. 

"Nuestra metodología permite asociar las lecturas del ultrasonido con ciertas condiciones de la sangre al iniciarse la infección de Trypanosoma cruzi en condiciones determinadas. Significa que predice el estado inmediato del paciente afectado por la enfermedad de Chagas, lo cual hasta ahora se ha dificultado con los métodos actuales. Además, las señales Doppler son rápidas de obtener, permitiendo producir más pruebas de detección en menos tiempo y con menores costos", agregó.

La técnica con ultrasonido estudia el sistema circulatorio debido a la importancia de este en el ciclo de vida del parásito, particularmente en la región de Yucatán, donde a diferencia de otros lugares, la bacteria tiende a parasitar el corazón.

Sin embargo, aún se requiere hacer conteos e identificación del parásito a través de fotografías de segmentación.

Signos y síntomas

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad de Chagas tiene dos fases claramente diferenciadas. 

Inicialmente, la fase aguda dura unos dos meses después de contraerse la infección. Durante esta fase aguda circulan por el torrente sanguíneo una gran cantidad de parásitos. En la mayoría de los casos no hay síntomas o estos son leves.

En menos del 50 por ciento de las personas picadas por un 'pic', un signo inicial característico puede ser una lesión cutánea o una hinchazón amoratada de un párpado. Además, pueden presentar fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico.

Durante la fase crónica, los parásitos permanecen ocultos principalmente en el músculo cardiaco y digestivo. Hasta un 30 por ciento de los pacientes sufren trastornos cardiacos y hasta un 10 por ciento presentan alteraciones digestivas (típicamente, agrandamiento del esófago o del colon), neurológicas o mixtas. 

Con el paso de los años, la infección puede causar muerte súbita o insuficiencia cardiaca por la destrucción progresiva del músculo cardiaco. 

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios