23 de Septiembre de 2018

Opinión

"Chucho"

Jesús 'Chucho' Pérez Ballote no robó a los ricos para dárselo a los pobres

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Jesús, Chucho, Pérez Ballote no robó a los ricos para dárselo a los pobres, como aquel legendario “Chucho el roto”, sino al contrario. No bien había convocado a las estructuras de base panistas, a la militancia de la calle y del barrio para tratar el tema de las luminarias, cuando la clase alta del PAN reclamó para sí el escenario político que, de acuerdo con el clan barrerista, “era de su propiedad”. Y Chucho accionó la indignación del ex alcalde Renán Barrera Concha, quien volvió a llevar luz a sus reflectores, robándose de nuevo el escenario que Pérez Ballote no pudo controlar.

Más que una ríspida confrontación en redes sociales protagonizada por el ex alcalde, la discusión pareció un berrinche político, un arranque de celos acrisolado por las constantes presiones que Barrera sufrió en el caso de las luminarias que para Renán han sido la fuente de agua viva de sus aspiraciones políticas que poco a poco han cedido, de una aspiración legítima, a un dudoso juego de intriga política al amparo de una relación insana con Raúl Paz Alonzo.

El berrinche de Renán Barrera es sólo una muestra del típico ADN panista que, de cara al proceso electoral, activa sus genes recesivos más virulentos y que amenaza con extender la enfermedad más grave del panismo en tiempos de elección: la mezquindad.

Porque al buscar la foto con los diputados panistas y el cobijo de Paz Alonzo, Renán Barrera no le da la espalda a Mauricio Vila, sino a los panistas que sólo esperan una señal del alcalde de Mérida para iniciar la madre de todas las batallas bajo un incierto escenario, donde al panismo nacional no le interesa Mérida, ni las luminarias, ni el ácido, ni el método de selección interna, ni la triste situación de los comités municipales, menos el tema de los moches que tanta vida espiritual le dio a Patricio, “Mahatma”, Patrón Laviada.

Todo indica que el presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, ha dejado de ser el interlocutor ante el Gobierno Federal para temas de relevancia nacional y se comenta que el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, está cabildeando personalmente con los gobernadores panistas la Ley de Seguridad Interior que las fuerzas armadas reclaman y la ley que reglamente el mando mixto; el planteamiento a los diputados del PAN es que, si no contribuyen a la aprobación de dichas leyes, cuando en sus entidades federativas soliciten la intervención del ejército para replegar a las organizaciones criminales, como pasa en Chihuahua, Veracruz y Guanajuato, les responderán que no hay garantías, ya que pueden acusar de excesos a las fuerzas militares. Hacer a un lado a Anaya puede vulnerar a sus colaboradores que están implicados en escándalos y le puede servir al tricolor para inhabilitar a Renán Barrera.

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