12 de Noviembre de 2018

Opinión

Desde la trinchera del hogar

El poder de la pluma

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 Rodrigo Us May/SIPSE

Mérida, Yuc.- La situación económica de los hogares se torna cada vez más apremiante, todos los días podemos escuchar a jefes de familia mencionar que los trabajos que desempeñan no generan el efectivo suficiente para cubrir sus necesidades básicas.

Ante esta situación, es indudable que los Proyectos de Inversión Mínima emergen como una ventana de oportunidades para las familias.

Se tiene la creencia de que un proyecto de inversión implica cuantiosos desembolsos, pero puede consistir en inversiones pequeñas con períodos de recuperación rápidos y que, aunque en primera instancia no generen retornos significativos de la inversión, su repetición, rapidez de recuperación y frecuente reinversión pueden generar, en períodos muy cortos, ganancias importantes en apoyo al gasto diario familiar.

Hay empresas que ofrecen cursos de capacitación para elaborar productos o prestar servicios, los cuales pueden ser generados y vendidos desde los hogares. De igual manera existen organismos gubernamentales que ofrecen la enseñanza de algún oficio, el cual también se puede operar en los hogares o en ratos libres.
Cito ejemplos: venta de bolis, panuchos, cocinas económicas, elaboración de hamacas, bocadillos y postres, confección y reparación de ropa, venta de gelatinas, asesorías a estudiantes, despachos profesionales, etc.

Inclusive la venta de ropa, objetos, libros o aparatos que ya no sean de utilidad para alguna familia puede representar un ingreso extra y liberación de espacios en el hogar. Es relevante mencionar que, hoy día, cualquier ingreso lícitamente logrado y que contribuya al pago de agua, comida, luz, pasaje, medicinas, etc., es bien recibido por cualquier jefe de familia.

Las opciones de negocios mencionadas anteriormente no son nuevas, familias han forjado su futuro y han costeado carreras profesionales de sus hijos gracias a este tipo de actividades. Sólo falta observar la supervivencia de algunas colonias de Mérida y poblados de nuestro Estado que han crecido y son reconocidos por su actividad comercial, la cual se inició con Proyectos de Inversión Mínima y cuya cuna fue la necesidad.

Todos estos proyectos tienen actualmente un aliado que es un gigantesco monstruo de la comercialización de bajo costo: las redes sociales, mediante ellas todos los días circula un inmenso mercado para estas opciones.

La situación económica se ensaña más con la clase media-baja, es importante que esta clase genere negocios lícitos confeccionados para cada situación en particular. ¡Hagamos que las cosas sucedan!

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