10 de Diciembre de 2017

Opinión

Al rescate de Flamboyanes

Este 29 de julio, se nos ofrece una gran oportunidad de ser agentes de cambio en apoyo a una comunidad con carencias.

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Hace un año, tratábamos en este espacio la problemática de una comunidad que se encuentra a escasos kilómetros del puerto de Progreso, en donde la delincuencia y la marginación eran la constante que marcaba la vida diaria de quienes allí habitaban.

Con altos índices de violencia producto de enfrentamientos de grupos antagónicos y la vivencia de males sociales como el alcoholismo y la drogadicción, todo parecía apuntar hacia un destino más que tenebroso para las más de cuatro mil personas que hicieron de Campestre Flamboyanes su hogar.

Este joven asentamiento en el norte del Estado acaba de celebrar 33 años de fundación y cuenta en su gran mayoría con una población de niños y jóvenes de más del 62 por ciento, quienes no tendrían por qué vislumbrar en su horizonte una condena a vivir sin oportunidades ni sueños. Sus padres están preocupados por garantizarles un futuro mejor, que permita que puedan contribuir al mejoramiento y desarrollo de su propia comunidad, ellos migraron de otros estados para hacer de Yucatán su segundo hogar en busca del bienestar que desafortunadamente no encontraron en sus estados de origen.

Sin embargo pese a sus anhelos de una tierra que les acoja de mejor forma, aquí se encontraron con un sitio cuya supervivencia parecía estar determinada por la ley del más fuerte, con peligros asechándoles de forma cotidiana y que amenazan constantemente el futuro de sus pequeños.

¡Felizmente no están solos! empresarios con liderazgo social han dado el primer paso decididos a cambiar el rumbo de las cosas y constituirse en un ejemplo nacional para comunidades que atraviesan por la misma situación demostrando que sí es posible rescatar una comunidad y que ninguna debe de ser condenada al abandono cuando la solidaridad y subsidiaridad que nos caracteriza como seres humanos se ponen al servicio del bien común.

Lo primero que se hizo en 2015 fue el diagnóstico participativo, con el se trazó una ruta de acción a cinco años para transformar en forma definitiva este lugar, en 2016 se pude decir que se han puesto las primeras piedras de la edificación de una comunidad con un nuevo rostro, enfilada a un mayor bienestar para sus habitantes.

Se trabaja por fortalecer los procesos de conformación del lazo social solidario y participativo, promoviendo el sentido de pertenencia e inclusión social y coadyuvar a instituir la articulación de los recursos para hacer de esa comunidad una mas incluyente, sustentable y autónoma. Nosotros podemos ayudar a hacerlo posible más rápido.

Este 29 de julio, se nos ofrece una gran oportunidad de ser agentes de cambio para la comunidad Campestre Flamboyanes que ansía salir de los problemas que aún persisten. Quienes queramos ser parte de la historia que se escribe en ese lugar vayamos a disfrutar de un gran concierto titulado “La Gran Noche de Verano 2017”, que protagonizará el artista yucateco Eduardo Vázquez, el ya está poniendo su talento, con nuestra generosidad será posible contar con fondos que permitan continuar con el Programa Comunitario Participativo Integral que ha iniciado la Fundación del Empresariado Yucateco (Feyac) en colaboración estratégica con la Asociación de Agentes Aduanales de Yucatán.

Afortunadamente en muchos sentidos hoy se pueden conjugar algunos verbos en pasado de aquellos males que padecían con mayor incidencia, nosotros podemos ayudar a que sea más rápido.

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