19 de Septiembre de 2018

Opinión

¿Le importa la familia Sr. Vila?

Hace unos días tuve la oportunidad de disfrutar plenamente una obra de teatro en el Peón Contreras, dentro del marco del Otoño Cultural, una obra que encabezaba don Mario Tercero.

Compartir en Facebook ¿Le importa la familia Sr. Vila?Compartir en Twiiter ¿Le importa la familia Sr. Vila?

Hace unos días tuve la oportunidad de disfrutar plenamente una obra de teatro en el Peón Contreras, dentro del marco del Otoño Cultural, una obra que encabezaba don Mario Tercero, y que, sin lugar a dudas, me transportó a las reminiscencias del teatro Héctor Herrera, un foro en el cual se iniciaron muchos actores y actrices que hoy son consagrados y que en esas tablas tuvieron su debut escénico, como el que escribe; al ver a mi hijo en escena, me imaginé pero 25 años atrás y... con muchos kilos menos, y recordé que siempre la familia fue, es y será un valor importante, no sólo en el trabajo, sino en la sociedad misma, como el principal cimiento de una nación. Recuerdo siempre que veía a mi tío Héctor en el teatro, cuando estaba más chaval y me decía: ¿Y tú cuándo debutas sobrino?, y se lo decía a los hijos de todos los que en esas tablas ya caminaban: a mi papá, a Pixculín, a Fernando Herrera, a Betty Yáñez, a Madeleine Lizama; a todos esos grandes actores que nos hicieron crecer como una familia, en la que podrían existir diferencias, y en algunos casos muchas, pero el escenario siempre resolvía cualquier problema para seguir siendo una familia escénica, porque el teatro Herrera tenía esa magia.

Hoy comento todo lo anterior porque en días pasados se inauguró una escultura de don Héctor Herrera, “Cholo”, en el remate del Paseo de Montejo, por parte del Ayuntamiento, y donde la ausencia más grande fue LA FAMILIA, y no hablo sólo de la familia de sangre del hoy homenajeado, también de la familia escénica, que tantas noches compartió las tablas con don Héctor, esa familia escénica donde muchos de los actores y actrices tuvieron su primera oportunidad de la mano de don Héctor.

A todos esos corazones que extrañan y admiran a don Héctor Herrera los unió ese día algo: la ausencia, y ya hay quienes hacen circular en las redes que fue un evento público y no se invitó a nadie, pero qué causalidad que asistieron LOS MISMOS que siempre están en los eventos de don Héctor que organiza el Ayuntamiento. ¿Será casualidad o causalidad, Sr. Vila?, ¿le importa a usted la familia?, si así es, ¿por qué no invitó a la familia artística y de sangre al evento? El mejor homenaje a los ausentes es con los presentes que fueron parte de su historia.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios